Escribir este post me supone, por una vez, cierto conflicto de conciencia, ya que la información que voy a compartir puede, quizá no causar daño real a cierta gente, pero sí hacerles bastante la puñeta.
Todo empezó cuando alguien tuvo la idea de responder a usarios chinos indeseados con el texto "Masacre de la Plaza de Tiananmen del 4 de Junio". El gobierno chino detectará que cierto ciudadano ha estado intercambiando por Internet cierta información de la que no se puede hablar, qué demonios, cierta información sobre cosas que ni siquiera han existido nunca, y ¡BAM! Te has quedado sin Internet.
Y es que al Partido Comunista Chino no le interesa que se recuerde que en 1989 el ejército asesinó a unos 2,600 manifestantes (cifras de la Cruz Roja china) que asistieron a las protestas organizadas por estudiantes que exigían libertad de expresión, de prensa, de asociación, y el fin a la corrupción del partido.
¿Os suena la siguiente foto?
Se trata de uno de los manifestantes, que detuvo él solo, mediante resistencia pacífica, el paso de toda una fila de tanques. Una estampa que pasó a la historia y a la cultura visual mundial.
¿Por qué quedarnos ahí?, debió pensar un usuario chileno de /pol/, el board más "políticamente incorrecto de 4chan" (si por políticamente incorrecto entendemos "un foso lleno de fachas"). Ya que estamos, elaboremos una auténtica bomba ultravitaminada y condimentada con todos aquellos temas que te pondrían en un auténtico aprieto si tu gobierno supiese que estás hablando de ellos. Un pepinazo que sólo con aparecer en tu foro, en tu red social, en tu chat del LoL o del WoW, en tu pantalla, en resumen, hace que el "Great Firewall of China" te quite el Internet y te devuelva al mundo real de una patada, dejándote con cara de estupefacción.
动态网自由门 天安門 天安门 法輪功 李洪志 Free Tibet 六四天安門事件 The Tiananmen Square protests
of 1989 天安門大屠殺 The Tiananmen Square Massacre 反右派鬥爭 The Anti-Rightist
Struggle 大躍進政策 The Great Leap Forward 文化大革命 The Great Proletarian
Cultural Revolution 人權 Human Rights 民運 Democratization 自由 Freedom 獨立
Independence 多黨制 Multi-party system 台灣 臺灣 Taiwan Formosa 中華民國 Republic
of China 西藏 土伯特 唐古特 Tibet 達賴喇嘛 Dalai Lama 法輪功 Falun Dafa 新疆維吾爾自治區 The
Xinjiang Uyghur Autonomous Region 諾貝爾和平獎 Nobel Peace Prize 劉暁波 Liu
Xiaobo 民主 言論 思想 反共 反革命 抗議 運動 騷亂 暴亂 騷擾 擾亂 抗暴 平反 維權 示威游行 李洪志 法輪大法 大法弟子
強制斷種 強制堕胎 民族淨化 人體實驗 肅清 胡耀邦 趙紫陽 魏京生 王丹 還政於民 和平演變 激流中國 北京之春 大紀元時報 九評論共産黨
獨裁 專制 壓制 統一 監視 鎮壓 迫害 侵略 掠奪 破壞 拷問 屠殺 活摘器官 誘拐 買賣人口 遊進 走私 毒品 賣淫 春畫 賭博 六合彩
天安門 天安门 法輪功 李洪志 Winnie the Pooh 劉曉波动态网自由门
Efectivamente, el Tiananmen Squate Copypasta está aderezado con toda una suerte de temáticas problemáticas. Hablar de todas haría que este fuera un post demasiado largo, así que nos centraremos únicamente en el penúltimo de los elementos que aparecen en este bloque de texto. ¿Por qué Winnie the Pooh? ¿Qué tiene de amenazante el inocente personaje de los libros infantiles adquiridos por Disney?
En 2013 al Secretario General del Partido Comunista, Xi Jinping, le hicieron una foto mientras caminaba con el presidente Obama. Alguien procedió a dibujar a ambos como los personajes Winnie the Pooh y Tigger, señalando su parecido. Al presidente chino no debió hacerle mucha gracia la comparación, que digamos, dado que desde entonces ésta es totalmente tabú en los medios y objeto de censura.
Por favor, ahora que tenéis esta información en vuestras manos, no la uséis para el mal. Es solamente con propósito educativo y bla bla bla.
El nombre de Ai Wei Wei quizá os resulte familiar. El gobierno chino tiene a este artista en el punto de mira constantemente. Para ellos es un disidente, un rebelde, un enemigo público. Quizá también os suene alguna noticia tipo: artista llena una sala con 100 millones de pipas de girasol. Esas noticias que tanto gustan, que tan virales son, que despiertan a tantos cuñados dentro de nosotros clamando: "¡Bah, el arte moderno! ¡Eso también lo hago yo!". Bien, listo. Eran 100 millones de pipas. De porcelana. Pintadas a mano. Hazlo tú. Exacto, el arte moderno es un contínuo "podrías hacerlo tú, sí, pero no lo hiciste". Y sí, exacto, unos artesanos las pintaron para él (dos años necesitaron, ojo) pero un director de cine tampoco escribe, interpreta, produce, monta, hace los efectos especiales, edita el sonido y sirve los cafés en sus rodajes.
Una de las obras más comentadas de este señor es un trípitico de fotografías que documenta el acto único de dejar caer al suelo y hacer añicos una antigua vasija de la dinastía Han (del 206 AC al 9 DC). Un acto único porque esa misma vasija, aunque se recompusiese, jamás podrá volver a romperse de la misma forma, por los mismos sitios. Ai Wei Wei no volverá a estar en ese lugar en esos exactos segundos para hacer aquello. Tú no estabas allí y no pudiste verlo, pero tienes estas enormes fotos para contemplar una captura del momento. Una captura de una sucesión de momentos: soltar urna, caer urna, urna rota en el suelo.
"Dropping a Han Dynasty Urn", 1995
Aquí aparece, pues, si nos sentimos peleones, el primer dilema: ¿es la verdadera obra ese acto absolutamente irrepetible en el espacio-tiempo o lo son las fotografías expuestas en el museo, esas impresiones de 148 x 121 cm? Desde que Duchamp colocara un urinario firmado en un museo, la obra de arte es el acto del artista, cualquier artefacto o acto colocado, realizado, performatizado (¿existe esa palabra?) en un contexto artístico (o sea, en una galería o un museo), es una obra de arte.
"La Fuente", Marcel Duchamp, 1917
Pero Wei Wei estaba haciendo algo más que ejecutar un acto efímero. Estaba provocando. Hizo decir a montones de chinos, a montones de personas por todo el mundo: "¡Mira el hijo puta del chino! ¡Rompiendo una vasija de miles de años de antigüedad! ¡Maldito arrogante! ¡Destruyendo una preciosa obra de artesanía de valor incalculable, una joya histórica, sólo por el sake del arte moderno!". Ai Wei Wei estaba provocando. Estaba diciendo: "Mira, sí, estoy destruyendo un tesoro. Esto es el arte también, destruir. ¿Qué vas a hacer al respecto? ¿Eh?". Pero estaba también destruyendo un tesoro nacional, un símbolo histórico, un icono de la identidad china. Estaba diciendo: "Yo destruyo China. Yo me cago en China. ¿Qué pasa? Ya era hora, ¿no?". ¿Habéis visto cómo es de grande China? Es ENORME. Pues este hombre se cagó en toda ella.
Wei Wei no sólo rompió una urna antigua. Años atrás adquirió unas cuantas y una de ellas la pintó con el diseño de Coca-Cola. Superpuso el máximo símbolo del consumismo y el capitalismo occidental a un símbolo de la historia de un imperio milenario, con sus espadas y sus dragones, y más tarde sus estrellas comunistas y sus camisas de cuello Mao. Realizó una paradoja. Algo que hoy en día el público consume de forma más masiva y mascadita a través de las camisetas no oficiales de plantillas de Banksy. Que soy fan de Banksy, ojo. Pero eso. Que había gente antes que él, haciendo lo que él hacía. Como Blek Le Rat o el brasileño Cildo Meireles.
"Inserciones en circuitos ideológicos", Cildo Meireles, 1970. Botellas
de Coca-Cola con instrucciones impresas para elaborar con ellas
cócteles molotov.
En 2012 llegó "Fragmentos de historia", un nuevo tríptico fotográfico, esta vez realizado por el artista Manuel Salvisberg, retratando a Uli Sigg, un coleccionista que había adquirido una de las infames "urnas Coca-cola", también dejándola caer y destruyéndola. Haciendo arte moderno mediante la destrucción de una obra de arte moderno que alguien había realizado a partir de un tesoro histórico, la misma persona que anteriormente había osado destuir uno de esos mismos tesoros para hacer arte. ¿Quién es ahora más chulo, eh, Wei Wei? ¿Quién es más moderno? ¿Y qué se siente cuando es tu obra la que se destruye? Realmente me gustaría saberlo. De todos modos, surgen más preguntas: ¿es original imitar el acto provocativo de otro artista? ¿Tiene valor? ¿A quién estás provocando, al espectador, al artista objetivo o al mercado del arte?
Así, nos perdemos en el barroco espejo del arte contemporáneo reflejado infinitamente en el espejo del arte contemporáneo y cínico.
No sólo eso. Puestos a romper jarrones chinos, en 2014 el artista Maximo Caminero entró en la exposición retrospectiva de Wei Wei "According to what?" en Miami, miró el tríptico de la destrucción de la vasija, miró las vasijas expuestas, antigüedades que el artista chino había pintado de colores de forma vulgar para convertirlas en arte moderno vulgar, su mente hizo conexiones obvias, y decidió coger una de ellas para dejarla caer y hacerla añicos en el suelo. Al guarda apenas le dio tiempo a decir: "Por favor, no lo toq...".
"Drop the vase". ¿Es el autor de este vídeo también un artista? Yo digo que sí.
En el mundo del arte urbano la cosa se vuelve aun más rocambolesca. El arte urbano pertenece a la calle, a los peatones, no a las galerías ni a las colecciones de los adinerados. Es efímero. Es destructivo y es ilegal. No nació para ser incorporado al mundo del diseño gráfico como la última tendencia hip, para ser vendido en forma de camisetas o aparecer en el último anuncio de Hyundai.
El artista urbano Kidult expone claramente su filosofía en el vídeo "No gallery, no master". Una filosofía que viene a ser, incluso aunque no sea consciente de ello, la del graffitero medio: "La noción de pertenencia a cualquier galería, mecenazgo, patrocinio, marca o institución no es y nunca será aceptable. Soy libre para destruir, para pintar y decir lo que quiera. La pobreza en libertad es mejor que la opulencia con cadenas. El grafiti no es un lujo, es una creación original de las clases bajas. Mi grafiti tiene una perspectiva ideológica, social y política. Pintaré como un niño y contaré verdades como un niño, sin concesiones".
Kidult podría estar hablando de la última etapa de la transformación espiritual nietzschiana del hombre hasta el nivel de superhombre: la etapa del niño. Tras haber sido camello que dobla sus articulaciones y se inclina obediente para ser cargado y atravesar el desierto, tras haberse convertido luego en león que se rebela contra todos los intentos de doma, normas y valores pero que se agota en la lucha, llega por fin al estado de niño: libre de normas y prejuicios, instintivo, creador, curioso y vivo.
Mientras nosotros dormimos, los artistas callejeros salen a sentirse vivos mientras esquivan las luces azules de los coches patrulla y las cámaras de seguridad, a veces incluso para lanzar mensajes que hacen reflexionar sobre el status quo.
Kidult parece sentir especial predilección por la técnica del extintor: llenar uno de estos aparatos de pintura para conseguir un super-aerosol con el que pintar trazos gigantescos en grandes superficies. En su enemistad con las galerías y marcas de alto standing (que a menudo predan del rollito arte urbano y lo monetizan) llegó a firmar a chorro las fachadas de locales de Supreme, Christian Louboutin, Céline y Marc Jacobs.
Con este último la cosa le salió un poco rana. Jacobs, lejos de hacerse la víctima, de comportarse como un viejo gruñón y lanzar un manifiesto contra la destrucción de la propiedad privada y la rebeldía sin causa, respondió rápido, como un comerciante, con la ironía propia de un street artist y vio la oportunidad, de paso de dar que hablar y hacer pasta. "Los street artist son las nuevas figuras rebeldes. Y como su trabajo es ilegal no hay que pagarles un duro en derechos", debió pensar. Fotografió la obra -la fachada pintada con la palabra ART- y la estampó en una camiseta que puso a la venta por 689$. Alguna llegó a venderse.
No tienes que pagar derechos a un street artist, pero provocas cosas como que luego vaya firmando todas tus tiendas con números como 686 y preguntando: "¿Por cuánto vas a vender esta?". Efectivamente, se hicieron más camisetas y se vendieron por 686$. And so on and so on, y la historia de esta guerra sigue, pero dejémoslo aquí.
Los hermanos Chapman, especialistas en el disgusto y la ofensa, también dieron que hablar sobre la dureza de su rostro y su familia en general cuando pusieron sus manos sobre unos grabados de los Desastres de la Guerra de Goya. Habían adquirido 80 láminas, impresiones originales en perfecto estado, salidos de las planchas originales del artista. Tesoros de la historia del arte. Los tuvieron dando vueltas por su estudio sin saber qué hacer hasta que recordaron aquel diálogo de Jack Torrance con Delbert Grady en El Resplandor. Éste último le sugiere que quizá debería hacer algo para corregir la situación con su familia. Así que los Chapman se pusieron a ello y corrigieron los grabados, uno a uno, los 80, sustituyendo las caras de las víctimas de la guerra y las atrocidades humanas por grotescos personajes cabezones de ojos gigantes y colores chillones.
Algunas láminas de la serie "Insult to injury", 2003
No fue lo mismo que ir a un museo y apuñalar el único ejemplar original de Impresión, sol naciente de Monet, pero sigue siendo una destrucción, una violación de lo sagrado y precioso, una mancha sobre lo inmaculado y acomodado. Un chorro de lefa sobre el vestido de la señorita de alta alcurnia en el baile de presentación en sociedad. La destrucción literal de la vasija Han, irremplazable, mientras se mira al objetivo de la cámara diciendo "¿Y ahora qué? ¿Es esto arte? ¿According to what?". Una violación de las inapreciables láminas de Goya, un señor muy antiguo, por parte de unos arrogantes artistas "modernos". El chorro del extintor de Kidult salpicando sin técnica ni cuidado la impecable, pacífica y perfectamente diseñada fachada de la lujosa tienda de Louboutin.
"¿Destrucción por la pura destrucción? ¿Por qué? ¡Es tan vulgar!", dicen las clientas, mientras pagan miles de dólares a un cirujano para amputarse los meñiques de los pies y poder calzarse un codiciado zapato de tacón.