Waluigi es el ejemplo definitivo del individuo moldeado por el significante. Waluigi es un hombre tan sólo visto en el reflejo de un espejo. Perdido en un corredor de espejos, es el reflejo del reflejo de un reflejo. Empezamos con Mario, un honesto fontanero-superhombre italiano, y lo reflejamos para crear a Luigi, que es lo mismo pero un poco menos. Invertimos a Mario para crear a Wario, un Mario en versión séptica y libertaria, obteniendo el inverso del reflejo. Creamos un ser que sólo puede existir en referencia a otros. Waluigi es el verdadero hombre de ninguna parte. Sin los otros personajes que refleja, invierte y parodia, no tiene razón de existir. La identidad de Waluigi sólo proviene de qué y quién no es. En un mayor marco de referencia: no es nada. No es su propio dueño. En un mundo en el que nuestras identidades son moldeadas por nuestras distorsionadas relaciones con marcas y negocios, todos somos Waluigi.
Es muy Atomic Buddha, no lo he dudado ni un segundo, el último vídeo del canal de Ter, una youtuber de relativa reciente hornada (su primer vídeo es de Octubre de 2016) que sin embargo muchos ya conocen y siguen. En poco tiempo ya se ha ganado su entrevista en algún programa y tal. En fin, Ter abraza por igual el petardismo, el culto al famoseo y las redes sociales, así como la "alta" cultura y el alto arte. En uno de sus vídeos puedes verla hablar tanto de Kim Kardashian como de Euclides. Emojis y arquitectura. Lo cuqui y lo postmoderno. Y la tía lo hace con un hilar de argumentos y conceptos que te dejan el culo torcido. Como que la misma dignidad y filosofía hay tras una cosa que tras la otra, si lo piensas, que es algo que he buscado a menudo en este blog: el hablar a lo loco de varios temas para acabar al final en un solo lugar.
En este vídeo Ter analiza los antecedentes históricos y los principios filosóficos que puede haber tras algo aparentemente tan odioso y postureta como es el selfie. No sólo te va a contar, con citas y fuentes, cuáles fueron los primeros ejemplos de autofotos sino que te va a explicar por qué es algo esencialmente humano y contemporáneo.
1991 el grupo Nirvana publica su álbum Nevermind encabezado por su tema principal Smells like teen spirit. El hit pasa por supuesto al formato videoclip que se emite en la MTv y reverbera en la historia con unas ondas que seguirán extendiéndose y extendiéndose en el espacio tiempo y el subconsciente colectivo durante un largo tiempo más. El disco es un súper ventas. La gente llama contínuamente a las emisoras y la televisión para pedir que emitan el tema. La canción llega en un momento en que los medios no paraban de manejar un término que a algunos os sonará pero que no comprenderéis (yo mismo no lo comprendo completamente a día de hoy). Un término acuñado a raíz de una novela de Douglas Coupland: Generación X. Una generación acomodada, sin valores, ni horizonte, ni objetivos, más que consumir (tanto productos físicos como culturales de los que hay que ser fanático), ser felices, vagabundear por la urbe, escapar de un sistema educativo desmotivador y vacío y consumir las drogas heredadas de la "movida" global, el punk y el hipismo.
Baby boomers, Generación X, millennials. Así es cómo va la línea temporal.
Load up on guns, and bring your friends
Los jóvenes americanos tenían acceso a las armas y la plaga de tiroteos en institutos por parte de varones marginados estaba aun por llegar, pero todo se cocía ya en una marmita de aburrimiento, represión, vacío y estrés futurista. La aguja del marcador del nihilismo sólo tenía que llegar al nivel crítico para que los muchachos de Columbine se vistiesen de negro y se encaminaran a su instituto con los macutos llenos y sus depósitos de empatía totalmente vacíos.
It's fun to lose and to pretend
Hemos perdido, estamos perdidos y sólo podemos fingir lo contrario. Podemos fingir que trabajar en el negocio de papá o en el McDonalds para ahorrar y tener un coche y alimentar al coche y comprar maría y toda esta copia de una copia de una américa feliz, una tierra prometida, aún tiene sentido.
Here we are now, entertain us
Aquí estamos. No tenemos nada que hacer. La política no nos importa. Danos pan, danos circo, danos tele, danos música, danos MTV y cine y música cada vez más extrema. Entretennos porque para eso te entregamos nuestro dinero, Hollywood, Sony... Si no nos entretienes miraremos alrededor y veremos un sistema capitalista aburrido, unos suburbios aburridos, un padre cervecero y una madre frustrada, y entonces quizá me vea obligado a tomar pastillas, a fumar del bong o quizá incluso a pegarme un tiro.
I feel stupid and contagious
Me siento estúpido y vacío porque mi vida no tiene un rumbo y tengo que fingir que comprendo a la sociedad, y tengo miedo porque si nos ponemos a hablar en serio, probablemente te lo contagiaré y ya seremos dos bebiendo cerveza en botellas de plástico bajo un puente y pegando perdigonazos a los gatos.
Smells Like Teen Spirit vino como himno de una generación que estaba harta pero no sabía de qué.
Pues a la mierda todo ello. Ha llegado el señor Pawel Zadrozniak y con 64 lectores de disketes, 8 discos duros y 2 scanners, ha creado con su "Floppotron" la muerte de ese himno, una burla, una versión plastificada y maquinal, una resurrección blasfema, el hijo del protagonista de la novela "Cementerio de animales" de Stephen King, cuando el niño vuelve de... bueno, os podéis imaginar de dónde, y parece él, tiene su mismo aspecto. Pero ya todos sabemos que no es él aunque su padre lo abrace.
Máquinas sin alma cantando a la rebeldía contra no se sabe qué.
Gage, hijo del protagonista de Cementerio de Animales.
Sólo recuerdo haber llorado dos veces leyendo un libro, y una de ellas se debe a este niño.
Las religiones consideradas como pertenececientes al Camino de la Mano Dereha, como serían el budismo, el cristianismo, el judaísmo o el taoísmo e incluso la Wicca, promulgan valores y conductas que benefician a la comunidad y predican la empatía, el respeto, el amor y la búsqueda del bien, muchas veces bajo la amenaza de las consecuencias futuras de las acciones negativas de los individuos (el karma, el infierno...).
Sin embargo existe el Camino de la Mano Izquierda. Siguiendo este camino te antepones tú como individuo ante ante todas las cosas, buscas el éxito, el placer, el conocimiento y el poder, normalmente mediante rituales que implican romper tabúes de la cultura en la que habitas: comer carne en sociedades vegetarianas, beber alcohol en cultos islámicos, tener sexo sin compromiso y descontrolado en religiones puritanas... En esta categoría entrarían cultos como las distintas formas de satanismo, la Thelema, la Magia del Caos, el vudú y la santería.
Los seguidores de la mano izquierda no se consideran necesariamente malignos, sino que simplemente rompen reglas de su sociedad como ritual de liberación psicológica.
"¿Cómo te examinas a ti mismo? ¿Qué sucede cuando te interrogas a ti mismo? ¿Qué pasa cuando empiezas a poner bajo cuestionamiento tus asunciones tácitas y tus presupuestos inarticulados, y empiezas a convertirte en otro tipo de persona?
Verás, yo lo expongo de esta manera. Para mí la Filosofía trata básicamente sobre nuestra situación finita. Podemos definir eso en estos términos: somos seres hacia la muerte, somos animales bípedos implumes lingüísticamente conscientes, nacidos entre orinas y heces, cuyos cuerpos serán un día manjar para los gusanos. Eso somos. Somos seres hacia la muerte.
Y al mismo tiempo sentimos deseo, ya que somos seres en el tiempo y el espacio, y eso es deseo ante el rostro de la muerte.
Y, por supuesto, tenemos el dogmatismo, intentos varios de aferrarse a la certeza, formas varias de idolatría, y tienes un diálogo ante el rostro del dogmatismo.
Y, por supuesto, estructural e institucionalmente, tienes dominación y tienes democracia. Tienes gente intentando pedir cuentas a élites, reyes, reinas, soberanos, élites corporativas, políticos, gente intentando hacer que todos ellos rindan cuentas ante la gente de a pie.
Así que la filosofía en sí misma se convierte en una disposición crítica de luchar con deseo ante el rostro de la muerte, de luchar con diálogo ante el rostro del dogmatismo, intentando mantener vivos frágiles experimentos democráticos ante el rostro de las estructuras de dominación: patriarcado, supremacía blanca, poder imperial, poder estatal… Todas esas formas de poder que no rinden cuentas ante las personas a las que afectan"
Cornel West, filósofo y profesor en la Universidad de Princeton, en el documental filosófico Examined Life, dirigido por Astra Taylor, 2008. (Trailer).
El nombre de Ai Wei Wei quizá os resulte familiar. El gobierno chino tiene a este artista en el punto de mira constantemente. Para ellos es un disidente, un rebelde, un enemigo público. Quizá también os suene alguna noticia tipo: artista llena una sala con 100 millones de pipas de girasol. Esas noticias que tanto gustan, que tan virales son, que despiertan a tantos cuñados dentro de nosotros clamando: "¡Bah, el arte moderno! ¡Eso también lo hago yo!". Bien, listo. Eran 100 millones de pipas. De porcelana. Pintadas a mano. Hazlo tú. Exacto, el arte moderno es un contínuo "podrías hacerlo tú, sí, pero no lo hiciste". Y sí, exacto, unos artesanos las pintaron para él (dos años necesitaron, ojo) pero un director de cine tampoco escribe, interpreta, produce, monta, hace los efectos especiales, edita el sonido y sirve los cafés en sus rodajes.
Una de las obras más comentadas de este señor es un trípitico de fotografías que documenta el acto único de dejar caer al suelo y hacer añicos una antigua vasija de la dinastía Han (del 206 AC al 9 DC). Un acto único porque esa misma vasija, aunque se recompusiese, jamás podrá volver a romperse de la misma forma, por los mismos sitios. Ai Wei Wei no volverá a estar en ese lugar en esos exactos segundos para hacer aquello. Tú no estabas allí y no pudiste verlo, pero tienes estas enormes fotos para contemplar una captura del momento. Una captura de una sucesión de momentos: soltar urna, caer urna, urna rota en el suelo.
"Dropping a Han Dynasty Urn", 1995
Aquí aparece, pues, si nos sentimos peleones, el primer dilema: ¿es la verdadera obra ese acto absolutamente irrepetible en el espacio-tiempo o lo son las fotografías expuestas en el museo, esas impresiones de 148 x 121 cm? Desde que Duchamp colocara un urinario firmado en un museo, la obra de arte es el acto del artista, cualquier artefacto o acto colocado, realizado, performatizado (¿existe esa palabra?) en un contexto artístico (o sea, en una galería o un museo), es una obra de arte.
"La Fuente", Marcel Duchamp, 1917
Pero Wei Wei estaba haciendo algo más que ejecutar un acto efímero. Estaba provocando. Hizo decir a montones de chinos, a montones de personas por todo el mundo: "¡Mira el hijo puta del chino! ¡Rompiendo una vasija de miles de años de antigüedad! ¡Maldito arrogante! ¡Destruyendo una preciosa obra de artesanía de valor incalculable, una joya histórica, sólo por el sake del arte moderno!". Ai Wei Wei estaba provocando. Estaba diciendo: "Mira, sí, estoy destruyendo un tesoro. Esto es el arte también, destruir. ¿Qué vas a hacer al respecto? ¿Eh?". Pero estaba también destruyendo un tesoro nacional, un símbolo histórico, un icono de la identidad china. Estaba diciendo: "Yo destruyo China. Yo me cago en China. ¿Qué pasa? Ya era hora, ¿no?". ¿Habéis visto cómo es de grande China? Es ENORME. Pues este hombre se cagó en toda ella.
Wei Wei no sólo rompió una urna antigua. Años atrás adquirió unas cuantas y una de ellas la pintó con el diseño de Coca-Cola. Superpuso el máximo símbolo del consumismo y el capitalismo occidental a un símbolo de la historia de un imperio milenario, con sus espadas y sus dragones, y más tarde sus estrellas comunistas y sus camisas de cuello Mao. Realizó una paradoja. Algo que hoy en día el público consume de forma más masiva y mascadita a través de las camisetas no oficiales de plantillas de Banksy. Que soy fan de Banksy, ojo. Pero eso. Que había gente antes que él, haciendo lo que él hacía. Como Blek Le Rat o el brasileño Cildo Meireles.
"Inserciones en circuitos ideológicos", Cildo Meireles, 1970. Botellas
de Coca-Cola con instrucciones impresas para elaborar con ellas
cócteles molotov.
En 2012 llegó "Fragmentos de historia", un nuevo tríptico fotográfico, esta vez realizado por el artista Manuel Salvisberg, retratando a Uli Sigg, un coleccionista que había adquirido una de las infames "urnas Coca-cola", también dejándola caer y destruyéndola. Haciendo arte moderno mediante la destrucción de una obra de arte moderno que alguien había realizado a partir de un tesoro histórico, la misma persona que anteriormente había osado destuir uno de esos mismos tesoros para hacer arte. ¿Quién es ahora más chulo, eh, Wei Wei? ¿Quién es más moderno? ¿Y qué se siente cuando es tu obra la que se destruye? Realmente me gustaría saberlo. De todos modos, surgen más preguntas: ¿es original imitar el acto provocativo de otro artista? ¿Tiene valor? ¿A quién estás provocando, al espectador, al artista objetivo o al mercado del arte?
Así, nos perdemos en el barroco espejo del arte contemporáneo reflejado infinitamente en el espejo del arte contemporáneo y cínico.
No sólo eso. Puestos a romper jarrones chinos, en 2014 el artista Maximo Caminero entró en la exposición retrospectiva de Wei Wei "According to what?" en Miami, miró el tríptico de la destrucción de la vasija, miró las vasijas expuestas, antigüedades que el artista chino había pintado de colores de forma vulgar para convertirlas en arte moderno vulgar, su mente hizo conexiones obvias, y decidió coger una de ellas para dejarla caer y hacerla añicos en el suelo. Al guarda apenas le dio tiempo a decir: "Por favor, no lo toq...".
"Drop the vase". ¿Es el autor de este vídeo también un artista? Yo digo que sí.
En el mundo del arte urbano la cosa se vuelve aun más rocambolesca. El arte urbano pertenece a la calle, a los peatones, no a las galerías ni a las colecciones de los adinerados. Es efímero. Es destructivo y es ilegal. No nació para ser incorporado al mundo del diseño gráfico como la última tendencia hip, para ser vendido en forma de camisetas o aparecer en el último anuncio de Hyundai.
El artista urbano Kidult expone claramente su filosofía en el vídeo "No gallery, no master". Una filosofía que viene a ser, incluso aunque no sea consciente de ello, la del graffitero medio: "La noción de pertenencia a cualquier galería, mecenazgo, patrocinio, marca o institución no es y nunca será aceptable. Soy libre para destruir, para pintar y decir lo que quiera. La pobreza en libertad es mejor que la opulencia con cadenas. El grafiti no es un lujo, es una creación original de las clases bajas. Mi grafiti tiene una perspectiva ideológica, social y política. Pintaré como un niño y contaré verdades como un niño, sin concesiones".
Kidult podría estar hablando de la última etapa de la transformación espiritual nietzschiana del hombre hasta el nivel de superhombre: la etapa del niño. Tras haber sido camello que dobla sus articulaciones y se inclina obediente para ser cargado y atravesar el desierto, tras haberse convertido luego en león que se rebela contra todos los intentos de doma, normas y valores pero que se agota en la lucha, llega por fin al estado de niño: libre de normas y prejuicios, instintivo, creador, curioso y vivo.
Mientras nosotros dormimos, los artistas callejeros salen a sentirse vivos mientras esquivan las luces azules de los coches patrulla y las cámaras de seguridad, a veces incluso para lanzar mensajes que hacen reflexionar sobre el status quo.
Kidult parece sentir especial predilección por la técnica del extintor: llenar uno de estos aparatos de pintura para conseguir un super-aerosol con el que pintar trazos gigantescos en grandes superficies. En su enemistad con las galerías y marcas de alto standing (que a menudo predan del rollito arte urbano y lo monetizan) llegó a firmar a chorro las fachadas de locales de Supreme, Christian Louboutin, Céline y Marc Jacobs.
Con este último la cosa le salió un poco rana. Jacobs, lejos de hacerse la víctima, de comportarse como un viejo gruñón y lanzar un manifiesto contra la destrucción de la propiedad privada y la rebeldía sin causa, respondió rápido, como un comerciante, con la ironía propia de un street artist y vio la oportunidad, de paso de dar que hablar y hacer pasta. "Los street artist son las nuevas figuras rebeldes. Y como su trabajo es ilegal no hay que pagarles un duro en derechos", debió pensar. Fotografió la obra -la fachada pintada con la palabra ART- y la estampó en una camiseta que puso a la venta por 689$. Alguna llegó a venderse.
No tienes que pagar derechos a un street artist, pero provocas cosas como que luego vaya firmando todas tus tiendas con números como 686 y preguntando: "¿Por cuánto vas a vender esta?". Efectivamente, se hicieron más camisetas y se vendieron por 686$. And so on and so on, y la historia de esta guerra sigue, pero dejémoslo aquí.
Los hermanos Chapman, especialistas en el disgusto y la ofensa, también dieron que hablar sobre la dureza de su rostro y su familia en general cuando pusieron sus manos sobre unos grabados de los Desastres de la Guerra de Goya. Habían adquirido 80 láminas, impresiones originales en perfecto estado, salidos de las planchas originales del artista. Tesoros de la historia del arte. Los tuvieron dando vueltas por su estudio sin saber qué hacer hasta que recordaron aquel diálogo de Jack Torrance con Delbert Grady en El Resplandor. Éste último le sugiere que quizá debería hacer algo para corregir la situación con su familia. Así que los Chapman se pusieron a ello y corrigieron los grabados, uno a uno, los 80, sustituyendo las caras de las víctimas de la guerra y las atrocidades humanas por grotescos personajes cabezones de ojos gigantes y colores chillones.
Algunas láminas de la serie "Insult to injury", 2003
No fue lo mismo que ir a un museo y apuñalar el único ejemplar original de Impresión, sol naciente de Monet, pero sigue siendo una destrucción, una violación de lo sagrado y precioso, una mancha sobre lo inmaculado y acomodado. Un chorro de lefa sobre el vestido de la señorita de alta alcurnia en el baile de presentación en sociedad. La destrucción literal de la vasija Han, irremplazable, mientras se mira al objetivo de la cámara diciendo "¿Y ahora qué? ¿Es esto arte? ¿According to what?". Una violación de las inapreciables láminas de Goya, un señor muy antiguo, por parte de unos arrogantes artistas "modernos". El chorro del extintor de Kidult salpicando sin técnica ni cuidado la impecable, pacífica y perfectamente diseñada fachada de la lujosa tienda de Louboutin.
"¿Destrucción por la pura destrucción? ¿Por qué? ¡Es tan vulgar!", dicen las clientas, mientras pagan miles de dólares a un cirujano para amputarse los meñiques de los pies y poder calzarse un codiciado zapato de tacón.
No entiendo mucho del beber, porque soy prácticamente abstemio (sólo bebo "seriamente" como en tres ocasiones al año), así que no sé muy bien cómo funcionan estas cosas, pero voy a hacer un intento y a proponer El Juego de Beber de Slavoj Žižek. Las reglas serían las siguientes:
-Se bebe por turnos.
-Zizek se soba la nariz: bebes chupito.
-Zizek se atusa la camisa: eliges a alguien para que beba dos chupitos.
-Zizek dice "and so on and so on": todos beben.
¿Por qué un artículo sobre Slavoj Zizek? Porque es el primer filósofo que yo recuerde que se ha convertido en una figura mediática. Vice, por ejemplo, le llamó "superstar communist philosopher" en una entrevista. Sí, se podría decir que este filósofo esloveno es comunista, y lacanista y freudiano. Pero si ha llegado tanto a las masas, si se puede decir incluso que "está de moda", probablemente no sea por su extensa bibliografía sino porque tira mucho de cultura pop[ular]. En internet hay una gran oferta de vídeos de charlas suyas y, sobre todo, de extractos de documentales en los que expone sus ideas, ya sea hurgando en la basura, como en Examined Life o acudiendo a escenarios de películas bien reconocibles por el público mayoritario para analizarlas de una forma filosófica, como en The Pervert's Guide to Ideology, a la que pertenece el siguiente análisis de "El Caballero Oscuro". Filosofía y Batman. Casi nada.
Lo siento, pero a mí Slavoj Zizek me flipa. Ese look anti-sexy y anti-mediático de tío al que acaban de pillar en camiseta y chanclas un domingo en su casa, ese entusiasmo y seguridad cuando expone y, sobre todo el hecho de que, con acentazo centroeuropeo y todo, entiendo su inglés mejor que el de, pongamos, Obama.
En fin, centrémonos. Lo interesante es que Slavoj Zizek lleva la filosofía a las masas realizando paralelismos con obras del medio artístico más consumido: el cine. Jesucristo transmitía sus enseñanzas a través de las famosas parábolas, metáforas fáciles de entender para la gente llana sobre, por ejemplo, granos que caían en buena tierra, o en pedregales, o entre las zarzas, y cómo unas germinaban y otras no (lo siento, sólo recuerdo esta parábola de mis escasos días de clase de religión en el colegio) mientras que Zizek te cuela limpiamente teorías de Platón usando una película de superhéroes.
La verdad insoportable para el pueblo. La verdad que el pueblo no puede asimilar, afrontar o manejar. La información que es mejor que no conozca el pueblo, que conviene que esté en manos de un "consejo de sabios" como el que proponía Platón, una noocracia. Un grupo capacitado para saber qué hacer con la información, qué decisiones tomar y qué dosis de conocimiento dejar que se filtren al pueblo para que no cunda el caos. La verdad manejada tras las tramoyas políticas, tema que, si nos liamos, podríamos incluso elevar al terreno conspiranoico con el Club Bilderberg, el Camp David, los masones, los annunaki y toda la tropa que supuestamente toma las decisiones secretas que dirigen a la humanidad, and so on and so on.
Zizek hace que la filosofía parezca fácil e incluso divertida. Incita a la imitación. Podríamos imitar a Zizek, con sus dejes y sus gestos (su "pshicoanalishish" y su toquetearse la camiseta) sobreanalizando una película popular y exprimiendo de ella un mensaje psicológico, ideológico o metafísico, igual que podríamos imitar a Chiquito contando un chiste sobre un hombre al que se le estropea el coche ante un manicomio (por favor, ved el vídeo en cuestión, es una de mis cosas favoritas del universo, nunca me cansaré de él).
Si Zizek puede analizar Alicia en el País de las Maravillas, ¿por qué nosotros no podemos analizar Robocop y hacer una analogía con el omnipresente mito del héroe que muere y resucita transformado en algo superior para salvar al pueblo? Joder, si hasta hay una escena en que los malos le pegan un tiro en la mano a Murphy cual clavo de Cristo.
Otra cosa que demuestra Zizek es la complejidad de "El Caballero Oscuro". Con ella sucede ese conocido fenómeno de "cada vez que la veo descubro cosas nuevas" que es el sello oficial de una buena película. Necesitas varios visionados para asimilar todas las capas de contenido que tiene: la figura del Joker como agente del caos impredecible e independiente (esa escena en la que quema una montaña de dinero robado a la mafia), el mensaje sobre la bondad innata de la gente de Gotham (todos somos Gotham, el pueblo) en la escena de los dos barcos, una versión simplificada del famoso dilema del prisionero (¿dañar al otro y salvarte tú o confiar en su bondad y en que os salvaréis los dos?) o la figura del héroe que decide cargar con la culpa y el odio del pueblo para salvarle de la decepción y la pérdida de los valores, el héroe que en una de las últimas escenas literalmente se aleja corriendo y perseguido, como se alejaba hacia el desierto el "chivo expiatorio" (azazel) en la tradición de algunos pueblos hebreos, cargado con los pecados de la comunidad que le perseguía y azuzaba.
El héroe que se ofrece en sacrificio y carga con el pecado para liberar a su pueblo. ¿Os suena, de nuevo?¿Qué está pasando aquí? ¿Todos los héroes son alegorías de Cristo? ¿Y Superman? No, mejor no entremos hoy en el tema Superman...
En una entrevista a Vice, Peter Sunde, uno de los creadores de Pirate Bay (uno de los rastreadores de torrents más importantes de todos los tiempos) declara que se da por rendido, que internet está jodida desde hace años, está capitalizada, vigilada, centralizada y censurada. "Internet está rota" y no podemos hacer nada por arreglarla. Pero aparte de ese derrotismo y ciertas reflexiones sobre el capitalismo, me interesa de este artículo su propuesta aceleracionista. Esto es: vamos hacia la debacle, así que cuanto antes lleguemos y se vaya todo a tomar por culo, antes podremos empezar de cero, con la lección aprendida.
Siempre ha estado rota, es sólo que nunca nos ha preocupado porque hasta ahora ha habido un puñado de buenas personas que se han asegurado de que nada malo ocurriese. Pero creo que esa es la idea equivocada. En vez de eso, dejemos que lo malo ocurra lo más pronto posible para que podamos arreglarlo y asegurarnos de que no vuelve a suceder en el futuro. Estamos prolongando un desastre total inevitable, lo cual no nos está sirviendo de ninguna ayuda.
[...] Yo no pude votar, pero esperaba que Sarah Palin ganase en las últimas elecciones de los EEUU. Espero que Donald Trump gane las elecciones de este año, por la sencilla razón de que eso joderá al país mucho más rápido que si ganase un presidente menos malo.
[...] Con suerte, la tecnología nos traerá robots que se quedarán todos los trabajos, lo que causará un enorme desempleo global, digamos un 60%. La gente será muy infeliz. Eso será genial, porque entonces por fin veremos al capitalismo derrumbarse. Habrá mucho miedo, sangre derramada y vidas perdidas para llegar a ese punto, pero creo que eso es lo único positivo que veo, que tendremos un total colapso del sistema en el futuro. Con suerte, más pronto que tarde.
Y en el otro extremo de este aceleracionismo y pesimismo está el optimista eslogan electoral de Jon Jacobs, alias Jon 'Neverdie': "Tenemos que crear la mejor realidad virtual que podamos". Tras empezar a ganar 25.000 dólares al mes cobrando impuestos por extraer minerales de un asteroide de su propiedad en el mmorpg espacial "Entropía Universe", decidió que la realidad virtual puede ser una gran fuente de trabajo y riqueza en el futuro. No sólo eso, sino que presenta a su personaje Jon Neverdie como candidato a presidente de la realidad virtual. ¿Alguien sabe quién ha convocado esas elecciones? ¿Cómo se vota? ¿Qué funciones tendrá el supuesto presidente?
En realidad este señor Nuncamuere no está proponiendo nada nuevo. Desde hace años se maneja el término chinofarmer: jugadores chinos, coreanos o de otros países del tercer mundo que juegan sin parar en condiciones de obsesión y esclavitud, a veces durmiendo y comiendo en los propios cybers que les sirven de cuartel general, para conseguir equipos, materiales, personajes y demás propiedades que puedan vender más tarde de forma online a jugadores del primer mundo con dinero real suficiente para permitirse el capricho de comprarse un cuchillo con un mejor aspecto o un arma más infrecuente en el Counter Strike.
¿Es este el modelo que propone este futuro presidente para generar empleo y capital por todo el planeta? ¿Hacemos una internet más justa y nos aprovechamos de sus posibilidades económicas o echamos más madera a la locomotora para llegar lo más rápido posible hacia el cataclismo capitalista?
Fuente de la imagen: Simpsons Screens, cuenta de Twitter que tuitea un fotograma
de la serie al azar cada media hora.
El redditor Doobieschnauzer tuvo la genial idea de meterse ácido y sentarse delante de unos capítulos de Los Simpsons durante dos días seguidos, a ver qué pasaba, y tras la experiencia quiso compartir sus descubrimientos con sus compañeros de Reddit en este hilo. Creo que con este experimento, la mente de Doobie abierta a nuevas ideas y conexiones gracias a los efectos de la dietilamida de ácido lisérgico llegó a conclusiones en realidad bastante clásicas. La ficción se ha basado siempre en arquetipos humanos con los que los espectadores, oyentes, lectores, etc, pueden sentirse identificados y comprenderse mejor a sí mismos. Las narraciones y obras de arte de la historia humana están pobladas de personajes como el bufón, el maestro, el pícaro, la princesa en apuros, el inocente, la sacerdotisa del placer, el rescatador, el héroe torturado, el malvado ambicioso... Arquetipos con los que quizá en realidad no te identifiques personalmente, pero, maldita sea, son piezas para unas historias cojonudas.
Los Simpson llevan creando contenido, personajes, arquetipos, tramas, memes y frases citables desde hace 26 años. Lo que me extraña es que no se hayan hecho más estudios profundos sobre la relevancia filosófica de esta serie, no necesariamente bajo la influencia del ácido lisérgico. Más de uno habrá por ahí.
Los Simpson es la mejor serie jamás creada. Los Simpson es la historia de todos nosotros. Cuando los marcianos vengan y nos pregunten por nuestra historia, les entregaré todas las temporadas de Los Simpon en DVD, o lo que sea que usen ellos.
Todos somos Bart. Todos nos sentimos despreciados porque la gente decide centrarse en nuestros defectos en lugar de en nuestras virtudes. Hemos tenido malas influencias y hemos sido una mala influencia. Todos buscamos estímulos y emociones que nos acaban haciendo daño a nosotros mismos o a los que nos rodean.
Todos somos Lisa. Todos nos sentimos despreciados cuando intentamos ser la voz de la razón y la inteligencia, y la gente a la que queremos nos ignora. Todos sentimos que no estamos yendo a ninguna parte, a pesar de nuestros dones. Todos nos sentimos atrapados, rodeados de gente que nunca nos comprenderá.
Todos somos Marge. Todos nos sentimos despreciados cuando epxresamos nuestra preocupación por la gente a la que queremos y éstos nos catalogan como a una molestia. Todos nos sentimos asfixiados por nuestros seres queridos, hasta el punto de no llegar a desarrollar nunca nuestra propia personalidad.
Todos somos Homer. Todos nos sentimos despreciados cuando no nos lo merecemos. Todos somos volátiles y obstinadamente ignorantes. Todos intentamos ahogar el dolor de una vida que nunca nos satisfará, hasta el punto de dañar a nuestro cerebro.
Todos somos Maggie. Todos nos sentimos despreciados porque no se nos escucha y somos facilmente olvidados. Todos tenemos talentos que sentimos que nadie más puede ver. Y, si consumes tantas drogas como yo, probablemente te tropezarás bastante a menudo.
Nunca terminan de encajar, no importa cuánto se esfuercen. Y nunca cambian.
Todos tenemos malos padres y seremos malos padres (los que tengamos hijos), y a todos nos parece romántica la codependencia.
Springfield es un cerebro humano. Cada uno de sus habitantes es una representación perfecta de una parte de nosotros.
Shelbyville es otro cerebro humano. Nos odiamos unos a otros sin razón, aunque seamos exactamente lo mismo.
Los Simpsons hicieron evolucionar a la sociedad americana. Nos hicieron hablar sobre la corrupción existente en ambos bandos de la política, sobre los derechos de los gays, la manera de criar a nuestros hijos y mascotas, la ética vegetariana, los clichés existentes en las historias que consumimos, y sobre practicamente todo.
Los mejores animadores (como Brad Bird) y los mejores guionistas de comedia trabajaron en Los Simpson, sentando las bases de cómo escribir comedia y animarla hasta el punto de que todo el mundo acabó copiándoles.
Pero la belleza en Los Simpson radica en que ellos copiaron todo lo que hacían. La belleza de Los Simpson está en que todos somos iguales, y todo se ha hecho ya, así que ya no tenemos excusa para crear y expresarnos nosotros mismos libremente.
Todos somos Springfield. Somos Simpons. Matt Groening es un dios. DanCastallaneta, Yeardly Smith, Nancy Cartwright, Julie Kavner, Hank Azarea y Harry Shearer son algunos de los mejores satíricos, improvisadores y actores de doblaje que han existido jamás.
Todos a meterse ácido y a ver Los Simpon. El tiempo de Los Simpson es ahora. Dios bendiga a Los Simpson.
Hay fenómenos que son endógenos de Internet y no existieron hasta su llegada. Los trolls, los photoshopeos con la cara de Pepe Viyuela, los memes de Julio Iglesias... Uno de esos fenómenos curiosos es la posibilidad de que montones de personas se pongan en contacto y se den cuenta de que recuerdan ciertos elementos del pasado de una forma diferente a la oficial que consta en los registros. De repente cientos de personas pueden decir: "¡Es verdad! ¡Yo lo recuerdo igual! ¡Creía que era el único y me estaba volviendo loco!".
El término Efecto Mandela fue acuñado por la escritora e investivadora paranormalinvestigadora paranormal Fiona Broome, junto a uno de organizadores de la Dragon Con de Atlanta en torno a 2006. Al comentar que ella tenía recuerdos vívidos de cómo el ex-presidente de Sudáfrica Nelson Mandela en realidad había muerto en los 80 durante su estancia en la cárcel (recordemos que murió recientemente, en 2013), se dio cuenta de que no era la única. Hablando con otras personas comprobó que era un recuerdo alternativo bastante extendido y que algunos incluso recordaban los disturbios que siguieron a su muerte y hasta el discurso de su viuda en el funeral.
Cuando abrió su blog The Mandela Effect y trató este tema, se volvió un fenómeno de masas. Montones de personas coincidían en poseer recuerdos alterados o alternativos, no sólo respecto a Mandela sino a una gran variedad de elementos que parecían haber cambiado con el tiempo sin haber dejado huella, como si alguien hubiera reprogramado la realidad o la historia hubiera cambiado retroactivamente. El blog de Broome recoge un compendio de "efectos mandela" que se dan y debaten más habitualmente, tales como situaciones de lugares geográficos que parecen haber cambiado con el tiempo (Japón, Nueva Zelanda, Sri Lanka...), escenas o finales alternativos (una Gran Calabaza que realmente llega a aparecer en una versión de "It's the great pumpkin, Charlie Brown", un clásico de la TV en EEUU, poco conocido en España), fechas de eventos históricos que no parecen cuadrar, un retrato de Enrique VIII sujetando un muslo de pavo (probablemente confundido con este) que muchos recuerdan pero parece no existir, el icónico que hizo frente a los tanques de las protestas estudiantiles de Tiananmén siendo aplastado por el vehículo...
En su blog, Broome, tomando prestadas algunas nociones de la física cuántica, propone la hipótesis de que los múltiples universos paralelos se están ramificando cada vez más, entrando en conflicto, tocándose y cruzándose en algunos puntos, yendo a parar a un universo personas o elementos de otro paralelo. Algunos que se han puesto a elaborar teorías en lugares como el subreddit The Mandela Effect llegan hasta a afirmar que algunos universos se colapsan y elementos de esos universos van a parar a otros. Así que quizá tú, lector o lectora, has sido desplazado a este universo desde otro universo de origen que, siento decírtelo, se ha desmoronado por algún motivo y en el que, además, Mandela lleva muerto 30 años y nunca liberó a Sudáfrica del apartheid.
El "efecto Mandela" bien podría haberse llamado "efecto Berenstain", ya que la de los Osos Berenstain es uno de estos "errores en Matrix" que ha conseguido que un mayor número de personas se lleve las manos a la cabeza, miren a su alrededor estupefactas y pregunten: "Un momento, ¿qué está pasando aquí?".
De pequeño me tragué unas cuantas veces esta intro
El revuelo lo levantó el bloguero llamado Reece en su artículo The Berenstein Bears: We Are Living in Our Own Parallel Universe. Los Osos Berenstain no son tan populares en España como podrían serlo los libros de Teo, por ejemplo, pero para toda una generación de americanos parecen haber sido una parte importante de su educación y muchos crecieron leyendo sus libros cientos de veces y viendo la serie que se empezó a emitir en 1985. Cuando una de sus co-autoras, Jan Berenstain, murió en 2012, Reece vio la noticia y pensó que habían cometido la falta de respeto de escribir mal su apellido. Los osos siempre se habían llamado Berenstein, podía estar seguro. Pero cuando fue a comprobarlo en Internet, se dio cuenta de que siempre se habían llamado "Berenstain" y todo el mundo lo había escrito siempre así. Todo el mundo excepto las cantidades ingentes de personas que, tras leer este artículo, corrieron a comprobar las portadas de los libros de su niñez para observar entre escalofríos aquella letra que suponía una pequeña y gran diferencia entre la cordura y la demencia. Actualmente es fácil encontrar vídeos sobre el tema y debates en los que la gente del "Universo E" jura y perjura que recuerda perfectamente que se llamaban "Berenstein".
Un vídeo realizado por alguien muy afectado y preocupado por este fenómeno
En su artículo, Reece propone una explicación científica que no entiendo en absoluto, no por loca, sino por que carezco de los conocimientos necesarios. Pero lo que me parece más interesante es que el primer comentario que encontramos sea del que dice ser el hijo del matrimonio Berenstain:
"Berenstain", según la tradición familiar, fue el intento de un oficial de inmigración anónimo, en algún momento a finales del siglo XIX, por reproducir fonéticamente una versión del apellido tradicional judío "Bernstein" tal y como lo pronunciaron con un fuerte acento mis tatarabuelos cuando llegaron a América desde Ucrania. [...] Al estar documentado así originalmente siempre fue escrito así en nuestra familia y ha sido mal leído y mal pronunciado por casi todo el mundo. Siempre han sido "Los Osos BerenstAin". Su teoría de una realidad paralela es muy ingeniosa pero, por desgracia, aplicando la navaja de Ockham, llegamos a la explicación de que la mayoría de la gente simplemente leyó mal el nombre.
Mike Berenstain (Hijo de Stan y Jan)
Otra cosa que parece haber desaparecido de la faz de la tierra aunque muchos aseguren haberla visto, es la famosa "Tombstone Thunderbird photo", una fotografía antigua en la que unos habitantes del oeste americano sujetan el cadáver de una especie de pterodáctilo. Llegué a conocer este "efecto Mandela" gracias a un hilo en Reddit, en el que alguien contaba la siguiente historia: su amiga y su novio van a una librería en su primera cita. Encuentran un libro sobre historias sobrenaturales en América, que incluye una foto de unos hombres sujetando el cadáver de un pterodáctilo. Comentan la extraña historia, el hecho de que hayan podido sobrevivir estos dinosaurios desde el Cretácico hasta el siglo XIX. Compran el libro y esa foto se convierte en su parte favorita. Se casan. Años más tarde revisan el libro, por los viejos tiempos, y la fotografía ya no existe.
La imagen parece ser lo suficientemente poderosa para que muchos que oyen hablar de ella la visualicen y crean recordar haberla visto. A saber: unos vaqueros del 1800 y pico sujetando el cadáver de un enorme pájaro que hoy identificaríamos como un pterodáctilo. En algunas versiones el pájaro está clavado a la pared de un granero, en otras está colgado bocabajo...
Quizá haya influido el hecho de que en ocasiones la prensa se ha hecho eco de esta leyenda. En un artículo en el número de mayo de 1963 de la revista Saga, el escritor Jack Pearl hizo una crónica sobre el llamado "Tombstone Thunderbird", en la que una enorme ave reptiliana habría sido avistada, perseguida y derribada en algún momento entre 1886 y 1890. Las crónicas de avistamientos de estas aves terribles parecen remontarse a la época de la ocupación española en norteamérica, y Pearl recogía a su vez testimonios de este tipo que se seguían dando en aquellos años 60. Llegó incluso a afirmar que el Tombstone Epitaph había publicado en 1986 la foto de un enorme pájaro clavado a una pared ante el cual se alineaban sus cazadores. El Epitaph afirmó que esa foto nunca existió pero, ante las numerosas inquisiciones, acabaron realizando una revisión de sus archivos que no dio ningún fruto.
En el número de septiembre de ese mismo año, en la revista Fate, H.M Cranmer afirmó que no sólo la historia era cierta sino que había sido publicada en varios periódicos por toda América. El investigador Ivan T. Sanderson afirmó que había tenido en su poder una fotocopia de aquella foto pero se la había pasado a unos compañeros que parecían haberla perdido. W. Ritchie Benedict afirmó en varios artículos de Pursuit, la revista de la Sociedad para la Investigación de lo Inexplicado, recordar al propio Sanderson mostrando la foto en el programa de televisión canadiense "The Pierre Benton Show", no apareciendo ninguna copia de esa emisión.
Esta foto que muchos recuerdan y parece haberse esfumado de la existencia, como si fuera un error de coherencia en la realidad que alguien se encargó de borrar, ha sido buscada de forma obsesiva por multitud de investigadores y aficionados.
Pero, por supuesto, si hay un misterio o fenómeno sobrenatural, en Internet existen pruebas convincentes de ello. Y cuando digo "existen" quiero decir que, si hace falta, se inventan. Así, nos encontramos con las siguientes versiones de esta fotografía perdida:
¿Es esta? No, es una recreación del artista Chris Smith
¿Real? Nnnnore. Creación para un sitio viral relacionado con la serie de televisión FreakyLinks,
desarrollada por los creadores de "The Blair Witch Project"
¿Real? Pues parece que más bien es un posado con un atrezzo
que pertenece a Fox TV/Universal Studio:
¿Real? Ojalá. Montaje a partir de una imagen de stock:
¿La famosa fotocopia perdida de Ivan T. Sanderson? No, manipulación de una foto original
de la ejecución del forajido John Sontag (1983)
Convenzámonos, amigos. No hay magia en el mundo. A cada testimonio paranormal le seguirá una demostración de su fakeidad. Ya no quedan misterios. Sólo Iker Jiménez sigue en pie, resistente al invasor, ahora y siempre, creyendo en ellos. Como dice aquella canción de Triángulo de Amor Bizarro: "La magia en ti ya está muerta".
En una realidad paralela hay cientos de DJs de los que no has oído hablar en tu vida y lo que está haciendo furor musicalmente es una aplicación práctica de aquella teoría que dice que lo retro siempre vuelve a poner de moda lo de 20 años atrás. Lo que sucede es que ya estamos en los 2010 y hace 20 años fueron los 90, no los 80 (siento romper tu burbuja). Así que cuando uno escucha vaporwave no sabe si está escuchando samples originarios de los 80 o de los 90, décadas que, vistas desde la atalaya de este nuevo milenio, ya no parecen tan separadas ni diferentes, y de hecho se tocan en muchos puntos. Uno puede ver perfectamente cómo se funde una década con otra en la intro de Salvados por la Campana, cuya emisión comenzó en la fronteriza fecha de 1989. Esa estética... ¿es ochentera? ¿Es noventera? No puede decirse.
El chop n screw (enlace a ejemplo) no era nada nuevo: trocear canciones ya existentes, ralentizarlas y remezclarlas para crear versiones más lentas, oscuras y ambientales, más chill. Bien. Pues por algún motivo montones de artistas parecieron tener a la vez la idea de aplicar esta técnica a sonidos de los 80. Una de las reglas del vaporwave es que los artistas usan pseudónimos totalmente desconocidos y anónimos, de modo que no sólo detrás de varios nombres podría estar el mismo productor haciendo música como churros, sino que detrás de alguno de esos apodos artísticos podría incluso estar refugiado un artista famoso, digamos Aphex Twin, digamos Skrillex, probando esto del vaporwave para liberarse un poco y echarse unas risas sin presión ninguna.
Porque hacer vaporwave debe ser divertido, digo yo. Debe ser divertido escarbar en la música más hortera de las décadas recientes, la más comercial y anodina, los éxitos pop, los jingles publicitarios, la "música de ascensor" y bandas sonoras de stock, reciclar todo eso para samplearla, trocearla, ralentizarla y distorsionarla hasta convertirla en una monstruosidad, una hipérbole ochentera, especie de alucinógeno sonoro. No recuerdo textualmente cómo lo definió un usuario de /mu/, el board musical de 4chan, en respuesta a alguien que decía no "pillar" este microgénero, pero lo justificaba con un argumento parecido a este: "Imagina que estás en una realidad virtual. Te rodean los edificios digitales de una megalópolis, las luces de neón y millones de anuncios, los coches del futuro vuelan por un cielo rosa-purpúreo y todo empieza a derretirse a cámara lenta".
Por si no te había quedado claro, los 80 están de moda. La generación que está ahora mismo en la cúspide de su madurez (los treintañeros) vivió esa década y están encantados de consumir cualquier producto relacionado con ella: dibujos animados, series, películas, música, personajes populares, moda, diseño gráfico, colores, la textura del VHS y las casetes... Y así vemos tíos talluditos con camisetas de los Goonies, Joaquín Reyes hace celebrities de Grace Jones, Alaska y John McEnroe y triunfan productos como Kung Fury y Hotline Miami.
Pero la nostalgia distorsiona. La memoria no es inoxidable y adjudica una carga sentimental a los productos, la cultura y los momentos.
Esa es la base del vaporwave: distorsionar el pasado. Hiperbolizarlo. Llevar al extremo ese fenómeno del revisionismo de una época hasta convertirla en algo que en realidad no existió. Una hiperrealidad.
Aesthetics
Si hablamos de vaporwave hay que hablar de su parte estética, que es una parte casi tan importante como la sonora. Las portadas de los discos, el concepto del álbum, el nombre del artista, los títulos de los temas (muchas veces en caracteres japoneses, porque no hay nada más alienígena y futurista en este planeta que Japón) preparan la experiencia para el oyente.
De hecho la estética de este microgénero se ha convertido prácticamente en un meme. Es tan marcada que para todo aquel novato que quiera ponerle portada a su flamante incursión en el terreno, parece haberse vuelto obligatorio usar ciertos elementos en las portadas: sistemas operativos, equipos informáticos vintage, estatuas clásicas, bebidas de pijos, colores saturados... Cualquier cosa que pudiera hacer pensar a un diseñador de los 80: "Oh, yeah, esto es lo máximo. Es lo que se lleva".
Vale, pero ¿cómo cojones suena el vaporwave?
Podría deciros que el vaporwave es la música más anodina y aséptica de la historia, y podría compartir mi teoría de que es la respuesta inevitable a la música noise, ese intento de transmitir la mayor potencia y rabia posibles. Pero vamos a dejar de explicar cómo suena la música y a demostrar el movimiento andando. Estos son los albums vaporwave que he visto comentados y alabados más a menudo.
Este último es posiblemente uno de los gérmenes del género. Detrás del pseudónimo Chuck Person se esconde el artista Oneohtrix Point Never, bastante célebre en la escena electrónica actual.
Microgénero no tan micro
El vaporwave es llamado "microgénero" musical, porque es un género dentro de otro género (la electrónica... o no), porque se ha generado exclusivamente en internet, y porque fuera de la red no es demasiado conocido excepto para cierta población de hipsters (que quizá no lo son estéticamente pero sí actitudinalmente) obsesionados con estar al tanto de la última tendencia minoritaria, o freaks que tienen instalados el Audacity y el Fruity Loops y deciden que tienen que hacer un disco vaporwave con sonidos de, por ejemplo, la serie Seinfeld.
Es micro, pero lo justo para que algunos editen un breve documental sobre su historia (probablemente más acertado que este artículo que estáis leyendo), que el youtuber FrankJavcee haga un tutorial (chorreando ironía, como todo lo que hace) para aprender a producir vaporwave, o que Anthony Fantano, youtuber y crítico musical de referencia, para algunos tan influyente como Pitchfork, le dediquen un episodio de su podcast.
Es micro, pero ahí están "productoras" (las comillas son porque en el vaporwave ya no estoy seguro de que nada sea lo que dice ser) como Beer In The Rug, Dream Catalogue o Business Casual, apadrinando decenas y decenas de artistas y albums en Bandcamp.
Es un microgénero, pero en Dummymag le dedicaron todo un artículo extenso, detallado y reflexivo, que incluso va acompañado de un mix que incluye todas las canciones que son mencionadas en él. Me gustaría cerrar citando una parte interesante de ese artículo que trata el concepto de "aceleracionismo".
"El aceleracionismo es la noción de que la disolución de la civilización forjada por el capitalismo no puede y no debería ser combatida, sino que debe ser dirigida aun más rápido y más lejos hacia la demencia y la violencia anárquicamente fluida que es su conclusión última, bien porque sea liberadora, porque cause una revolución o porque la destrucción es la única respuesta lógica."
Es posible que no veáis nada de esto en esta música y sólo encontréis en este artículo música ochentera ralentizada y loopeada de una forma desquiciante que hace imposible seguir su ritmo. Yo sólo puedo deciros que a la hora de relajarse mientras miras el móvil, de vaciar la mente o de intentar conciliar el sueño, el vaporwave es el bálsamo ideal.