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14/12/2019

Swatting

El youtuber Kootra siendo swateado en directo

¿Te las estás viendo en Counter Strike contra un cheto que no te deja avanzar por banana? ¿Estás teniendo una agria polémica con otro jugador a través del micro e insultar a su madre ya no resulta suficiente? ¿Un streamer que te cae mal está retransmitiendo en directo y quieres darle su merecido delante de una audiencia de cientos de personas?

Pero, aun más importante: ¿vives en los USA, tierra del "let's kick some ass", del disparar primero y preguntar después?

Pues estás de suerte. Existe una nueva técnica para ti llamada "swatting". Sólo tienes que llamar a las autoridades dando una falsa alerta de terrorismo o amenaza con armas, a ser posible desde un medio anónimo, un teléfono que no sea el tuyo o una IP falsa, y dar la dirección física de tu víctima. Reclínate en tu silla de gamer y observa en tu pantalla cómo un comando SWAT (Special Weapons And Tactics) irrumpe en el domicilio del justo objeto de tu ira, lo esposa, lo cachea, aterroriza, humilla y, si hay un poco de suerte, le descerraja un par de tiros.

Esta táctica se está volviendo cada vez más habitual, y echando un vistazo al respectivo artículo de la Wikipedia podemos leer toda una lista de casos que se remontan a 2009. Algunos medios, de una forma quizá algo simple y sensacionalista, lo nombran como el nuevo reto viral o la última moda en YouTube. Sea como sea, el asunto llega a tal punto que ya podemos encontrar incluso vídeos recopilatorios titulados, por ejemplo, "Top 10 Gamers Swatted On Live Stream".


El fenómeno ya se ha cobrado alguna víctima mortal, como no podía ser de otra manera.

En diciembre de 2017 Casey ‘Baperizer’ Viner estaba discutiendo acaloradamente con Shane ‘Miruhcle’ Gaskill debido a una apuesta realizada sobre el juego Call of Duty. Gaskill le dio una dirección para que demostrara que iba en serio. Viner entonces acudió a Tyler Raj Barriss (alias "Swautistic"), que ya era conocido en Twitter por dársele bien este tipo de cosas. Barris hizo una llamada al 911 informando de que había disparado en la cabeza a su padre, estaba apuntando con un arma a su madre y su hermano y pretendía quemar la casa y suicidarse. En unos minutos un comando SWAT acudía a la dirección proporcionada, donde Viner hacía tiempo que ya no vivía. En su lugar, fue Andrew Finch el que recibió a los SWAT. No obedeció sus órdenes de levantar las manos, se las llevó a la cintura y... el resto os lo podéis imaginar.

Por esta broma con mal desenlace Barriss fue condenado a 20 años de cárcel.

Tyler Rarj Barriss

Fuentes:

24/10/2015

Still Life (Betamale)


Fin de semana por la noche. Reunión de amigos. Les digo: "¿Queréis ver mierda rara?". "¡Oh, sí, por favor, enséñanos material del bueno!", dicen. Recientemente les había descubierto la existencia del artista Tonetta y éste ha pasado a ser parte de nuestra cultura tribal, así que las expectativas sobre lo que Oruga podía traerles estaban bastante altas.

Les puse Still Life (Betamale). Al minuto me estaban pidiendo que lo quitara. No lo aguantaron. Fue una lástima porque apenas habían visto lo realmente bueno del vídeo. Sólo llegaron a ver los teclados de ordenador llenos de mugre nauseabunda, las habitaciones atestadas de envases de comida y refrescos y poco más. No llegaron al gran canto al hikkikomirismo y las desviaciones sexuales del siglo XXI. ¿Se debió esto a que había presentes chicas, habitualmente (ojo, sólo habitualmente) más sensibles que nosotros? Los hombres quizá somos igualmente impresionables y asqueables, pero a menudo aguantamos por morbo la mirada que nos lanza la pantalla sin dar crédito a lo que estamos viendo, sea el reventón del grano de pus más grande del mundo o un accidente cerca de la Kaaba que produzca una riada de sangre instantánea (me niego a enlazar esos vídeos, vais a tener que investigar por vuestra cuenta).

Este videoclip del tema "Still Life" del artista Oneohtrix Point Never, creado por Jon Rafman, despertó algo de polémica. No sólo fue censurado en YouTube por contener escenas hentai explícitas, para luego ser acogido por políticas más flexibles en Vimeo, sino que provocó la protesta del dueño del tumblr Fmtownsmarty, en el cual recopila capturas de videojuegos japoneses retro. Este señor o señora se dio cuenta de que Rafman había utilizado su "trabajo" sin acreditar la fuente, así como el de muchos otros, no digamos "artistas", digamos simplemente "personas". Personas que sólo necesitan su ordenador, su consola (en el mejor de los casos) y un suministro de comida y bebidas suficiente para mantenerse vivos. Personas que viven su sexualidad enfundándose disfraces de animales (véase el fenómeno furry, el otherkin o la disforia de especie). Personas, hombres, que prefieren ser mujeres, pero no mujeres normales: mujeres del mundo manga, delicadas y tímidas, con máscaras de ojos enormes y amaneramientos gestados en una alucinación lynchiana.

Por suerte, el error fue corregido y desde entonces la descripción del vídeo incluye links a las fuentes de algunos de los materiales usados en el vídeo: r/shittybattlestations, Gurochan, Swampy T Fox, Kigurumiwa o Kiwikig Kigurumi.

Por lo visto fue Rafman el que decidió añadir el concepto "betamale" al título, un término bastante manoseado actualmente en internet para distinguir a los machos alfa (dominantes, seguros de sí mismos, sexualmente activos, líderes de la manada) de los machos beta, los que se mantienen al fondo de la escena social sin saber qué hacer con sus deseos y sentimientos, normalmente volcados en parafilias y mundos virtuales donde los seres humanos son símbolos (visuales, textuales, avatares, chats...) fáciles de encarar, y las mujeres son complacientes y nada intimidantes (actrices porno, personajes hentai, chicas de date simulators...).

Still Life es una mirada por microscopio a algunas cosas no muy tranquilizadoras que han florecido en esa gran placa de Petri que es internet, un experimento de libertad, anonimato, aislamiento y autopublicación. Gracias a internet descubrimos cosas que quizá preferiríamos no saber, como que hay gente cuyo fetiche es hundirse hasta el morro en arenas movedizas, descubrimos géneros dentro del hentai como el guro, o que prácticas como vestirse de chica manga y protegerse tras una máscara son de hecho habituales, por ejemplo, en YouTube.

Nadie tiene la autoridad para juzgar la sexualidad de los demás ni etiquetar lo que a algunos les de placer como "parafilia" o "desviación", pero la pregunta que se me presenta es: ¿dónde acaba la experimentación sexual y empieza el suicidio social?

Recuerda dos cosas, amigo: 1. Persigue tus sueños 2. Nunca estás solo

Jon Rafman's not-so-still life from digital betamale

Edito: Nuestro comentarista habitual ha sugerido ver el vídeo a pantalla completa, y tiene razón. Sólo la calidad y el tamaño de los vídeos que aloja Vimeo permite apreciar como se debe este hipnótico cúmulo de marginalidad, roña y gráficos asépticos y gélidamente retro.