El crush fetish es un fetichismo que consiste en excitarse sexualmente ante la imagen de unos pies aplastando cosas. En ocasiones se tratan de objetos inanimados, como juguetes y objetos de plástico, aunque el siguiente paso es aplastar insectos y el siguiente, cómo no, animales reales. Esto último ha llevado a elaborar en ciertos países legislación en contra de estos vídeos y declararlos ilegales ya que son una demostración de crueldad animal.
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30/11/2017
01/03/2017
Abasiofilia
¿Sientes una ternura especial, atracción, incluso excitación erótica por las personas minusválidas, usuarias de ortopedias, sillas de ruedas o miembros protésicos? Entonces es posible que padezcas (o disfrutes) de Abasiofilia.
¿Tu especialidad son los miembros amputados, la falta de miembros, el muñón? Entonces esta rama de tu pasión tiene un nombre específico: acromatofilia.
Existen en realidad dos tipos de atracción: la del que se siente atraído y la del que quiere ser. La de los que sienten adoración y atracción por estas personas (devotos, devotees) y los que por algún motivo se sienten atraídos por este modo de vida o este factor visual y quieren encarnarlo (wannabes), vistiendo y usando estos accesorios.
La estética de la ortopedia, la minusvalía, incluso la herida o el maltrato se ha ido infiltrando desde hace un tiempo en el mundo de la moda y la fotografía artística.
Más información:
En el mundo de las mujeres bellas y protésicas existen algunas auténticas estrellas que han sabido sacar ventaja de su deficiencia y la han convertido en su característica más llamativa, como la cantante Viktoria Modesta...
... O Angel Giuffria (Instagram, Twitter), estrella dentro del género de actrices amputadas y biónicas que expone con un actitud envidiable sus más que acertados cosplays...
o sus últimas pruebas con nuevos modelos y actualizaciones de su ciber-brazo.
Aunque no pertenece al mismo mundo, incluiría un apartado propio para la glamourización del maltrato, el ojo morado, la moralmente complicada zona gris entre el golpe propinado a una inocente lolita y el recibido por un tropiezo. La ambigüedad que hace al espectador elegir entre el "papá me ha castigado por no ser una niña buena" y el "me he caído por las escaleras". En esto es un experto el polémico y extremo artista Trevor Brown y su legión de émulas cosplayers. Aconsejo llegar lejos con esta investigación sólo si es usted de carácter morboso, moral laxa y un pellejo no demasiado fino. En tal caso, aquí tiene un enlace a su blog.
Modelo: Ellen Sheidlin
"Buy my lollipops", con el magullado personaje
Lil' Miss Sticky Kisses, de Trevor Brown..
“Infinity”.
Modelo: @deaddoll_666 en Twitter, aunque parece que el usuario ya no existe.
Modelo: @kedizm_quality
27/10/2015
24/10/2015
Still Life (Betamale)
Fin de semana por la noche. Reunión de amigos. Les digo: "¿Queréis ver mierda rara?". "¡Oh, sí, por favor, enséñanos material del bueno!", dicen. Recientemente les había descubierto la existencia del artista Tonetta y éste ha pasado a ser parte de nuestra cultura tribal, así que las expectativas sobre lo que Oruga podía traerles estaban bastante altas.
Les puse Still Life (Betamale). Al minuto me estaban pidiendo que lo quitara. No lo aguantaron. Fue una lástima porque apenas habían visto lo realmente bueno del vídeo. Sólo llegaron a ver los teclados de ordenador llenos de mugre nauseabunda, las habitaciones atestadas de envases de comida y refrescos y poco más. No llegaron al gran canto al hikkikomirismo y las desviaciones sexuales del siglo XXI. ¿Se debió esto a que había presentes chicas, habitualmente (ojo, sólo habitualmente) más sensibles que nosotros? Los hombres quizá somos igualmente impresionables y asqueables, pero a menudo aguantamos por morbo la mirada que nos lanza la pantalla sin dar crédito a lo que estamos viendo, sea el reventón del grano de pus más grande del mundo o un accidente cerca de la Kaaba que produzca una riada de sangre instantánea (me niego a enlazar esos vídeos, vais a tener que investigar por vuestra cuenta).
Este videoclip del tema "Still Life" del artista Oneohtrix Point Never, creado por Jon Rafman, despertó algo de polémica. No sólo fue censurado en YouTube por contener escenas hentai explícitas, para luego ser acogido por políticas más flexibles en Vimeo, sino que provocó la protesta del dueño del tumblr Fmtownsmarty, en el cual recopila capturas de videojuegos japoneses retro. Este señor o señora se dio cuenta de que Rafman había utilizado su "trabajo" sin acreditar la fuente, así como el de muchos otros, no digamos "artistas", digamos simplemente "personas". Personas que sólo necesitan su ordenador, su consola (en el mejor de los casos) y un suministro de comida y bebidas suficiente para mantenerse vivos. Personas que viven su sexualidad enfundándose disfraces de animales (véase el fenómeno furry, el otherkin o la disforia de especie). Personas, hombres, que prefieren ser mujeres, pero no mujeres normales: mujeres del mundo manga, delicadas y tímidas, con máscaras de ojos enormes y amaneramientos gestados en una alucinación lynchiana.
Por suerte, el error fue corregido y desde entonces la descripción del vídeo incluye links a las fuentes de algunos de los materiales usados en el vídeo: r/shittybattlestations, Gurochan, Swampy T Fox, Kigurumiwa o Kiwikig Kigurumi.
Por lo visto fue Rafman el que decidió añadir el concepto "betamale" al título, un término bastante manoseado actualmente en internet para distinguir a los machos alfa (dominantes, seguros de sí mismos, sexualmente activos, líderes de la manada) de los machos beta, los que se mantienen al fondo de la escena social sin saber qué hacer con sus deseos y sentimientos, normalmente volcados en parafilias y mundos virtuales donde los seres humanos son símbolos (visuales, textuales, avatares, chats...) fáciles de encarar, y las mujeres son complacientes y nada intimidantes (actrices porno, personajes hentai, chicas de date simulators...).
Still Life es una mirada por microscopio a algunas cosas no muy tranquilizadoras que han florecido en esa gran placa de Petri que es internet, un experimento de libertad, anonimato, aislamiento y autopublicación. Gracias a internet descubrimos cosas que quizá preferiríamos no saber, como que hay gente cuyo fetiche es hundirse hasta el morro en arenas movedizas, descubrimos géneros dentro del hentai como el guro, o que prácticas como vestirse de chica manga y protegerse tras una máscara son de hecho habituales, por ejemplo, en YouTube.
Nadie tiene la autoridad para juzgar la sexualidad de los demás ni etiquetar lo que a algunos les de placer como "parafilia" o "desviación", pero la pregunta que se me presenta es: ¿dónde acaba la experimentación sexual y empieza el suicidio social?
Recuerda dos cosas, amigo: 1. Persigue tus sueños 2. Nunca estás solo
Otros artículos:
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Jon Rafman's not-so-still life from digital betamale
Edito: Nuestro comentarista habitual ha sugerido ver el vídeo a pantalla completa, y tiene razón. Sólo la calidad y el tamaño de los vídeos que aloja Vimeo permite apreciar como se debe este hipnótico cúmulo de marginalidad, roña y gráficos asépticos y gélidamente retro.
Edito: Nuestro comentarista habitual ha sugerido ver el vídeo a pantalla completa, y tiene razón. Sólo la calidad y el tamaño de los vídeos que aloja Vimeo permite apreciar como se debe este hipnótico cúmulo de marginalidad, roña y gráficos asépticos y gélidamente retro.
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