Pasamos por unas puertas de madera de cerezo descomunales, y luego
continuamos por un pasillo hasta otro par de puertas.
- ¿Sabes por qué en los videojuegos tienes que esperar a que se abran las
puertas y compuertas entre nivel y nivel?
- No, ¿por qué?
- El ordenador se dedica a ganar tiempo mientras genera un nuevo mundo tras
ellas.
- ¿Se supone que eso es divertido?
- No tiene por qué.
- No tengo sentido del humor.
- ¿Qué?
- No, de verdad que no. Finjo que me río cuando sé que alguien ha
dicho algo que, por experiencia, sé que se supone que es gracioso. Para las
personas sin sentido del humor la risa es un sonido muy feo. Como si mi abuelo
intentara expulsar un gargajo.
- Vamos, tiene que haber algo que te resulte divertido.
- No. Desde el punto de vista médico, y legalmente, no tengo sentido del
humor. Es una variedad rara de autismo. Ni siquiera tiene nombre.
Nos encontramos más puertas.
- ¿De verdad?
- Es verdad.
jPod
Douglas Coupland
Lamémosle Zoltan, como le gusta que le llamen en Internet. Zoltan tiene 33 años y aun vive con sus padres en el estado de Georgia. Trabaja arreglando videojuegos. Como a mí, y probablemente como a ti, que estás leyendo esto, a Zoltan no se le dan muy bien las mujeres y los seres humanos en general. Ha pasado por unas cuantas relaciones acabadas en fracaso. Pero la diferencia es que él fue un tio valiente y decidió fabricarse una. Se hizo su novia robot.




