13 de febrero de 2016

Slavoj Zizek, Batman y la verdad insoportable


No entiendo mucho del beber, porque soy prácticamente abstemio (sólo bebo "seriamente" como en tres ocasiones al año), así que no sé muy bien cómo funcionan estas cosas, pero voy a hacer un intento y a proponer El Juego de Beber de Slavoj Žižek. Las reglas serían las siguientes:

-Se bebe por turnos.
-Zizek se soba la nariz: bebes chupito.
-Zizek se atusa la camisa: eliges a alguien para que beba dos chupitos.
-Zizek dice "and so on and so on": todos beben.

¿Por qué un artículo sobre Slavoj Zizek? Porque es el primer filósofo que yo recuerde que se ha convertido en una figura mediática. Vice, por ejemplo, le llamó "superstar communist philosopher" en una entrevista. Sí, se podría decir que este filósofo esloveno es comunista, y lacanista y freudiano. Pero si ha llegado tanto a las masas, si se puede decir incluso que "está de moda", probablemente no sea por su extensa bibliografía sino porque tira mucho de cultura pop[ular]. En internet hay una gran oferta de vídeos de charlas suyas y, sobre todo, de extractos de documentales en los que expone sus ideas, ya sea hurgando en la basura, como en Examined Life o acudiendo a escenarios de películas bien reconocibles por el público mayoritario para analizarlas de una forma filosófica, como en The Pervert's Guide to Ideology, a la que pertenece el siguiente análisis de "El Caballero Oscuro". Filosofía y Batman. Casi nada.


Lo siento, pero a mí Slavoj Zizek me flipa. Ese look anti-sexy y anti-mediático de tío al que acaban de pillar en camiseta y chanclas un domingo en su casa, ese entusiasmo y seguridad cuando expone y, sobre todo el hecho de que, con acentazo centroeuropeo y todo, entiendo su inglés mejor que el de, pongamos, Obama.

En fin, centrémonos. Lo interesante es que Slavoj Zizek lleva la filosofía a las masas realizando paralelismos con obras del medio artístico más consumido: el cine. Jesucristo transmitía sus enseñanzas a través de las famosas parábolas, metáforas fáciles de entender para la gente llana sobre, por ejemplo, granos que caían en buena tierra, o en pedregales, o entre las zarzas, y cómo unas germinaban y otras no (lo siento, sólo recuerdo esta parábola de mis escasos días de clase de religión en el colegio) mientras que Zizek te cuela limpiamente teorías de Platón usando una película de superhéroes.

La verdad insoportable para el pueblo. La verdad que el pueblo no puede asimilar, afrontar o manejar. La información que es mejor que no conozca el pueblo, que conviene que esté en manos de un "consejo de sabios" como el que proponía Platón, una noocracia. Un grupo capacitado para saber qué hacer con la información, qué decisiones tomar y qué dosis de conocimiento dejar que se filtren al pueblo para que no cunda el caos. La verdad manejada tras las tramoyas políticas, tema que, si nos liamos, podríamos incluso elevar al terreno conspiranoico con el Club Bilderberg, el Camp David, los masones, los annunaki y toda la tropa que supuestamente toma las decisiones secretas que dirigen a la humanidad, and so on and so on.

Zizek hace que la filosofía parezca fácil e incluso divertida. Incita a la imitación. Podríamos imitar a Zizek, con sus dejes y sus gestos (su "pshicoanalishish" y su toquetearse la camiseta) sobreanalizando una película popular y exprimiendo de ella un mensaje psicológico, ideológico o metafísico, igual que podríamos imitar a Chiquito contando un chiste sobre un hombre al que se le estropea el coche ante un manicomio (por favor, ved el vídeo en cuestión, es una de mis cosas favoritas del universo, nunca me cansaré de él).

Si Zizek puede analizar Alicia en el País de las Maravillas, ¿por qué nosotros no podemos analizar Robocop y hacer una analogía con el omnipresente mito del héroe que muere y resucita transformado en algo superior para salvar al pueblo? Joder, si hasta hay una escena en que los malos le pegan un tiro en la mano a Murphy cual clavo de Cristo.

Otra cosa que demuestra Zizek es la complejidad de "El Caballero Oscuro". Con ella sucede ese conocido fenómeno de "cada vez que la veo descubro cosas nuevas" que es el sello oficial de una buena película. Necesitas varios visionados para asimilar todas las capas de contenido que tiene: la figura del Joker como agente del caos impredecible e independiente (esa escena en la que quema una montaña de dinero robado a la mafia), el mensaje sobre la bondad innata de la gente de Gotham (todos somos Gotham, el pueblo) en la escena de los dos barcos, una versión simplificada del famoso dilema del prisionero (¿dañar al otro y salvarte tú o confiar en su bondad y en que os salvaréis los dos?) o la figura del héroe que decide cargar con la culpa y el odio del pueblo para salvarle de la decepción y la pérdida de los valores, el héroe que en una de las últimas escenas literalmente se aleja corriendo y perseguido, como se alejaba hacia el desierto el "chivo expiatorio" (azazel) en la tradición de algunos pueblos hebreos, cargado con los pecados de la comunidad que le perseguía y azuzaba.

El héroe que se ofrece en sacrificio y carga con el pecado para liberar a su pueblo. ¿Os suena, de nuevo?¿Qué está pasando aquí? ¿Todos los héroes son alegorías de Cristo? ¿Y Superman? No, mejor no entremos hoy en el tema Superman...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No me vas a creer pero hace poco seduje a una señorita recomendandole videos de Zizek y luego hablando de cosas similares con ella. Gracias Zizek por el favor concedido.

Oruga dijo...

El santito Zizek todo lo puede si tienes fe. Dios le bendiga hermano o hermana.

Anónimo dijo...

Me he fijado que Zizek se pasa tocandose la nariz. Sera cierto que aplica buenas dosis de cocaina? Porque ese movimiento es tipico de cocainomanos.

Oruga dijo...

Yo también me lo he preguntado, pero no tengo ni idea de si este hombre se mete. De todos modos suele ser así de culo inquieto en todos los vídeos en los que aparece, con todos esos tics, y no veo probable que en todos se haya metido coca. Puede ser puro entusiasmo y molarse mucho a sí mismo.