14 de agosto de 2007

Documentos sonoros impresionantes

Las grabaciones de esta lista yo las dividiría en dos categorías: curiosas y espeluznantes. En la primera categoría tendríamos a Alessandro Moreschi, el único castrati del que existe una grabación, Mado Robbins interpretando la nota más alta jamás grabada, Florence Foster Jenkins, la peor cantante o la primera grabación de voz humana en la historia a cargo de Frank Lambert en 1878.

La segunda categoría, por supuesto, es la más cautivadora. Si escucháis la grabación del exorcismo ruso (incluyendo los rezos de los sacerdotes y al poseído gritando con diferentes voces) ya me contaréis qué tal está, porque yo no me he atrevido a pulsar el link. También está disponible la grabación real del exorcismo de Anneliese Michel, la chica alemana en cuyo caso se inspiró la película "El Exorcista".

Otra de los casos que más me han impresionado es el de un equipo de científicos rusos que habían taladrado un pozo de 9 millas de profundidad en Siberia, cuando su taladro pareció encontrarse con una bolsa de aire. Bajaron por el pozo un micrófono junto con otros instrumentos y cuando escucharon la grabación se encontraron con lo que parecían ser los sonidos del mismísimo infierno. Una vez que hayáis escuchado el audio ya podéis respirar tranquilos, porque resulta ser un bulo con unos cuantos años de existencia.

Y por último, mi favorito, el hallazgo del día: las "Number Stations". Emisiones de radio de onda corta de origen hasta hoy desconocido en las que se pueden escuchar personas leyendo series de números, palabras o letras en un bucle sin fin (¿os recuerda a alguna serie de televisión...?). Las voces suelen ser femeninas, aunque en ocasiones se han podido oir hombres y niños, y existen en gran variedad de idiomas. Unas veces parecen ser aleatorias y otras seguir un patrón. En ocasiones han interferido por accidente con emisiones de televisión y radio oficiales.

Las number stations descubiertas han ido recibiendo nombres propios, basándose en sus rasgos distintivos, como el mensaje que usan para señalar el principio de cada bucle. Algunas de las más famosas son la Lincolnshire Poacher, Cherry Ripe (que reciben su nombre del título de la canción que suena al principio de cada mensaje), la Magnetic Fields (que comienza con música de Jean Michel Jarre) o la "Atención", estación cubana que iniciaba cada emisión con esa misma palabra.

Su existencia data desde la I Guerra Mundial y han ido aumentando en número hasta la actualidad. Algunos radioaficionados bien equipados han intentado rastrear el origen de las emisiones, llegándose en una ocasión a localizarlo en bases militares de Virginia y Florida, EEUU. Una de las teorías con más peso afirma que se tratan de transmisiones de mensajes para el espionaje, decodificables con una clave única (diferente en cada emisión) y mezclado con información aleatoria. Ningún gobierno hasta hoy se ha declarado al respecto.

Aquí podéis encontrar otra grabación de una Number Station.

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