16 de julio de 2016

Smells like hardware spirit


1991 el grupo Nirvana publica su álbum Nevermind encabezado por su tema principal Smells like teen spirit. El hit pasa por supuesto al formato videoclip que se emite en la MTv y reverbera en la historia con unas ondas que seguirán extendiéndose y extendiéndose en el espacio tiempo y el subconsciente colectivo durante un largo tiempo más. El disco es un súper ventas. La gente llama contínuamente a las emisoras y la televisión para pedir que emitan el tema. La canción llega en un momento en que los medios no paraban de manejar un término que a algunos os sonará pero que no comprenderéis (yo mismo no lo comprendo completamente a día de hoy). Un término acuñado a raíz de una novela de Douglas Coupland: Generación X. Una generación acomodada, sin valores, ni horizonte, ni objetivos, más que consumir (tanto productos físicos como culturales de los que hay que ser fanático), ser felices, vagabundear por la urbe, escapar de un sistema educativo desmotivador y vacío y consumir las drogas heredadas de la "movida" global, el punk y el hipismo.

Baby boomers, Generación X, millennials. Así es cómo va la línea temporal.

Load up on guns, and bring your friends

Los jóvenes americanos tenían acceso a las armas y la plaga de tiroteos en institutos por parte de varones marginados estaba aun por llegar, pero todo se cocía ya en una marmita de aburrimiento, represión, vacío y estrés futurista. La aguja del marcador del nihilismo sólo tenía que llegar al nivel crítico para que los muchachos de Columbine se vistiesen de negro y se encaminaran a su instituto con los macutos llenos y sus depósitos de empatía totalmente vacíos.

It's fun to lose and to pretend

Hemos perdido, estamos perdidos y sólo podemos fingir lo contrario. Podemos fingir que trabajar en el negocio de papá o en el McDonalds para ahorrar y tener un coche y alimentar al coche y comprar maría y toda esta copia de una copia de una américa feliz, una tierra prometida, aún tiene sentido.

Here we are now, entertain us

Aquí estamos. No tenemos nada que hacer. La política no nos importa. Danos pan, danos circo, danos tele, danos música, danos MTV y cine y música cada vez más extrema. Entretennos porque para eso te entregamos nuestro dinero, Hollywood, Sony... Si no nos entretienes miraremos alrededor y veremos un sistema capitalista aburrido, unos suburbios aburridos, un padre cervecero y una madre frustrada, y entonces quizá me vea obligado a tomar pastillas, a fumar del bong o quizá incluso a pegarme un tiro.

I feel stupid and contagious

Me siento estúpido y vacío porque mi vida no tiene un rumbo y tengo que fingir que comprendo a la sociedad, y tengo miedo porque si nos ponemos a hablar en serio, probablemente te lo contagiaré y ya seremos dos bebiendo cerveza en botellas de plástico bajo un puente y pegando perdigonazos a los gatos.

Smells Like Teen Spirit vino como himno de una generación que estaba harta pero no sabía de qué.

Pues a la mierda todo ello. Ha llegado el señor Pawel Zadrozniak y con 64 lectores de disketes, 8 discos duros y 2 scanners, ha creado con su "Floppotron" la muerte de ese himno, una burla, una versión plastificada y maquinal, una resurrección blasfema, el hijo del protagonista de la novela "Cementerio de animales" de Stephen King, cuando el niño vuelve de... bueno, os podéis imaginar de dónde, y parece él, tiene su mismo aspecto. Pero ya todos sabemos que no es él aunque su padre lo abrace.

Máquinas sin alma cantando a la rebeldía contra no se sabe qué.

Gage, hijo del protagonista de Cementerio de Animales.
Sólo recuerdo haber llorado dos veces leyendo un libro, y una de ellas se debe a este niño.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se van a cumplir 10 dias, Orugin. Al menos cambia la cara.