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07/11/2022

Barras y estrellas y basura

Os sonará el festival de Woodstock de 1969, supongo. Mucho rock, paz, amor, psicodelia y gente feliz en cueros viviendo el punto álgido del hippismo. Pues bien, en el año 1999 los responsables de aquel festival antológico intentaron revivir semejante fenómeno, esta vez en la era del nu-metal, la MTV, American Pie y un montón de drogas nuevas. Spoiler: sale mal. Debido en parte a una mala gestión y organización de los recursos del evento, miles de jóvenes hartos de que les intentaran sacar el dinero y hasta arriba de drogas y alcohol, se vieron envueltos en un torbellino de caos, basura, fuego y destrucción.

Todo esto se cuenta en una breve serie documental estrenada este año en Netflix: "Trainwreck: Woodstock 1999", título traducido en España como "La gran chapuza". Una de las escenas que más llamaron mi atención fue la que podéis ver en el siguiente vídeo, en el que Wyclef Jean (antiguo integrante de The Fugees) interpreta a la guitarra el famoso himno estadounidense, conocido como "The Star Spangled Banner" ("La Bandera de Estrellas"), después de animar a los miles de miembros del público asistentes a hacerle llover todas las botellas de plástico que llenaban el suelo del recinto. El himno de la "nación más poderosa de la tierra" (al menos eso les gusta creer) suena mientras el intérprete es sepultado en basura. ¿Hay una contraposición de elementos que represente mejor a los EEUU?


Como muchos momentos y productos culturales, este no sale de la nada. Se trata en realidad de una revisitación de la mítica interpretación que del himno hiciera el mismísimo Jimmy Hendrix en el Woodstock original, con una guitarra eléctrica y a tope de distorsión.

07/04/2016

Deseo ante el rostro de la muerte

 

"¿Cómo te examinas a ti mismo? ¿Qué sucede cuando te interrogas a ti mismo? ¿Qué pasa cuando empiezas a poner bajo cuestionamiento tus asunciones tácitas y tus presupuestos inarticulados, y empiezas a convertirte en otro tipo de persona?

Verás, yo lo expongo de esta manera. Para mí la Filosofía trata básicamente sobre nuestra situación finita. Podemos definir eso en estos términos: somos seres hacia la muerte, somos animales bípedos implumes lingüísticamente conscientes, nacidos entre orinas y heces, cuyos cuerpos serán un día manjar para los gusanos. Eso somos. Somos seres hacia la muerte.

Y al mismo tiempo sentimos deseo, ya que somos seres en el tiempo y el espacio, y eso es deseo ante el rostro de la muerte.

Y, por supuesto, tenemos el dogmatismo, intentos varios de aferrarse a la certeza, formas varias de idolatría, y tienes un diálogo ante el rostro del dogmatismo.

Y, por supuesto, estructural e institucionalmente, tienes dominación y tienes democracia. Tienes gente intentando pedir cuentas a élites, reyes, reinas, soberanos, élites corporativas, políticos, gente intentando hacer que todos ellos rindan cuentas ante la gente de a pie.

Así que la filosofía en sí misma se convierte en una disposición crítica de luchar con deseo ante el rostro de la muerte, de luchar con diálogo ante el rostro del dogmatismo, intentando mantener vivos frágiles experimentos democráticos ante el rostro de las estructuras de dominación: patriarcado, supremacía blanca, poder imperial, poder estatal… Todas esas formas de poder que no rinden cuentas ante las personas a las que afectan"

Cornel West, filósofo y profesor en la Universidad de Princeton, en el documental filosófico Examined Life, dirigido por Astra Taylor, 2008. (Trailer).

12/03/2016

La música de la cara oculta de la Luna


En 1969 el Apollo X dio la vuelta a la Luna, sobrevolando su lado oculto, perdiendo todo supuesto contacto visual y sonoro con la Tierra. Fue entonces cuando, según recogen las grabaciones de las conversaciones de radio entre la tripulación de la nave principal y el módulo lunar (a unos 15 kilómetros de la superficie del satélite) escucharon en sus equipos un sonido que no supieron identificar, que algunos describieron como "silbido" y otros más aventurados, como una especie de "música del espacio exterior". En teoría este sonido no podía provenir de la Tierra, dada la posición de la nave, así que su origen permaneció como un misterio.

Esta conversación quedó clasificada y los astronautas mantuvieron el secreto sobre el incidente... Hasta el año siguiente, eso sí. Las transcripciones de la conversación fueron publicadas online en 2008 y los audios digitalizados y subidos en 2012.

Pero a la NASA, que, recordemos, no pasa su mejor momento en cuanto a poder de convicción para encontrar financiación para sus proyectos, y a la que toda publicidad viene muy bien, ha despertado un tanto la alarma sobre el caso compartiendo este caso "misterioso" en sus páginas oficiales, redes sociales, etc. También echó leña al fuego la emisión un episodio del documental NASA's Unexplained Files en el canal Science Channel, que incluía todos los trucos de una película de terror found footage.

Aunque en su momento el sonido impresionó a los astronautas y se les llega a oír decir: "Vamos a tener que aclarar esto, nadie nos va a creer", la explicación más probable es que fue una interferencia entre las radios de sistema VHF del módulo lunar y el módulo principal. Este sonido fue confirmado de nuevo por los tripulantes del Apollo XI que llegaron a pisar la Luna y que, declararon, de no haber sido advertidos previamente de este fenómeno, se habrían acojonado bastante.

Quizá esos brownies tenían algún ingrediente secreto más
No sé cómo lo oyeron los astronautas exactamente desde dentro de sus cascos, pero lo que recogen estos vídeos no me parece especialmente alucinante o out spacey. Me habría parecido mucho más preocupante escuchar algo parecido a esta grabación ralentizada de cantos de grillos que parecen cantar alabanzas a la creación divina.


Recomiendo leer todos los enlaces incluidos en la descripción de este archivo de SoundCloud, ya que esta es otra historia en si misma, que, como decía Ende en La Historia Interminable, debe ser contada en otra ocasión.

Enlaces de interés:
-NASA releases strange music heard by 1969 astronauts,Universe Today, inglés.
-'Music' Heard by Apollo 10 Astronauts at the Moon Not from Aliens, Space.com, inglés.
-Transcripción de la conversación, NASA, pdf, inglés.
-Documental Outer Space Music, parte 1 y parte 2, inglés.

13/02/2016

Slavoj Zizek, Batman y la verdad insoportable


No entiendo mucho del beber, porque soy prácticamente abstemio (sólo bebo "seriamente" como en tres ocasiones al año), así que no sé muy bien cómo funcionan estas cosas, pero voy a hacer un intento y a proponer El Juego de Beber de Slavoj Žižek. Las reglas serían las siguientes:

-Se bebe por turnos.
-Zizek se soba la nariz: bebes chupito.
-Zizek se atusa la camisa: eliges a alguien para que beba dos chupitos.
-Zizek dice "and so on and so on": todos beben.

¿Por qué un artículo sobre Slavoj Zizek? Porque es el primer filósofo que yo recuerde que se ha convertido en una figura mediática. Vice, por ejemplo, le llamó "superstar communist philosopher" en una entrevista. Sí, se podría decir que este filósofo esloveno es comunista, y lacanista y freudiano. Pero si ha llegado tanto a las masas, si se puede decir incluso que "está de moda", probablemente no sea por su extensa bibliografía sino porque tira mucho de cultura pop[ular]. En internet hay una gran oferta de vídeos de charlas suyas y, sobre todo, de extractos de documentales en los que expone sus ideas, ya sea hurgando en la basura, como en Examined Life o acudiendo a escenarios de películas bien reconocibles por el público mayoritario para analizarlas de una forma filosófica, como en The Pervert's Guide to Ideology, a la que pertenece el siguiente análisis de "El Caballero Oscuro". Filosofía y Batman. Casi nada.


Lo siento, pero a mí Slavoj Zizek me flipa. Ese look anti-sexy y anti-mediático de tío al que acaban de pillar en camiseta y chanclas un domingo en su casa, ese entusiasmo y seguridad cuando expone y, sobre todo el hecho de que, con acentazo centroeuropeo y todo, entiendo su inglés mejor que el de, pongamos, Obama.

En fin, centrémonos. Lo interesante es que Slavoj Zizek lleva la filosofía a las masas realizando paralelismos con obras del medio artístico más consumido: el cine. Jesucristo transmitía sus enseñanzas a través de las famosas parábolas, metáforas fáciles de entender para la gente llana sobre, por ejemplo, granos que caían en buena tierra, o en pedregales, o entre las zarzas, y cómo unas germinaban y otras no (lo siento, sólo recuerdo esta parábola de mis escasos días de clase de religión en el colegio) mientras que Zizek te cuela limpiamente teorías de Platón usando una película de superhéroes.

La verdad insoportable para el pueblo. La verdad que el pueblo no puede asimilar, afrontar o manejar. La información que es mejor que no conozca el pueblo, que conviene que esté en manos de un "consejo de sabios" como el que proponía Platón, una noocracia. Un grupo capacitado para saber qué hacer con la información, qué decisiones tomar y qué dosis de conocimiento dejar que se filtren al pueblo para que no cunda el caos. La verdad manejada tras las tramoyas políticas, tema que, si nos liamos, podríamos incluso elevar al terreno conspiranoico con el Club Bilderberg, el Camp David, los masones, los annunaki y toda la tropa que supuestamente toma las decisiones secretas que dirigen a la humanidad, and so on and so on.

Zizek hace que la filosofía parezca fácil e incluso divertida. Incita a la imitación. Podríamos imitar a Zizek, con sus dejes y sus gestos (su "pshicoanalishish" y su toquetearse la camiseta) sobreanalizando una película popular y exprimiendo de ella un mensaje psicológico, ideológico o metafísico, igual que podríamos imitar a Chiquito contando un chiste sobre un hombre al que se le estropea el coche ante un manicomio (por favor, ved el vídeo en cuestión, es una de mis cosas favoritas del universo, nunca me cansaré de él).

Si Zizek puede analizar Alicia en el País de las Maravillas, ¿por qué nosotros no podemos analizar Robocop y hacer una analogía con el omnipresente mito del héroe que muere y resucita transformado en algo superior para salvar al pueblo? Joder, si hasta hay una escena en que los malos le pegan un tiro en la mano a Murphy cual clavo de Cristo.

Otra cosa que demuestra Zizek es la complejidad de "El Caballero Oscuro". Con ella sucede ese conocido fenómeno de "cada vez que la veo descubro cosas nuevas" que es el sello oficial de una buena película. Necesitas varios visionados para asimilar todas las capas de contenido que tiene: la figura del Joker como agente del caos impredecible e independiente (esa escena en la que quema una montaña de dinero robado a la mafia), el mensaje sobre la bondad innata de la gente de Gotham (todos somos Gotham, el pueblo) en la escena de los dos barcos, una versión simplificada del famoso dilema del prisionero (¿dañar al otro y salvarte tú o confiar en su bondad y en que os salvaréis los dos?) o la figura del héroe que decide cargar con la culpa y el odio del pueblo para salvarle de la decepción y la pérdida de los valores, el héroe que en una de las últimas escenas literalmente se aleja corriendo y perseguido, como se alejaba hacia el desierto el "chivo expiatorio" (azazel) en la tradición de algunos pueblos hebreos, cargado con los pecados de la comunidad que le perseguía y azuzaba.

El héroe que se ofrece en sacrificio y carga con el pecado para liberar a su pueblo. ¿Os suena, de nuevo?¿Qué está pasando aquí? ¿Todos los héroes son alegorías de Cristo? ¿Y Superman? No, mejor no entremos hoy en el tema Superman...

31/10/2015

Florida Man, el peor superhéroe de la historia


Decía la canción de Astrud que "Hay un hombre que lo hace todo en España, se inventa los debates que hacen en Antena 3, es cajero de Ikea y es teniente coronel". Pues se podría decir que hay un proverbial hombre en Florida que lo hace todo: lo mismo se lía a hostias con el DJ de un karaoke bar que te intenta vender el mismo coche que previamente te ha robado.

Algo parece haber en el estado de Florida (quizá esa aparencia de "pito de América") que la convierte en un campo de cultivo para hombres de clase baja, desposeídos y acabados, a menudo ebrios, que deambulan por sus calles buscando todo tipo de problemas. Tanto es así que existe todo un subreddit dedicado a este fenómeno, recopilando noticias de sucesos que a golpe de vista se dirían perpetrados siempre por un mismo personaje catastrófico.

Tanto es así, además, que Sean Dunne realizó un documental sobre esta especie de hombres, filósofos inspirados por la lata de cerveza que sujetan en una mano, hombres de puños prontos a la camorra, hombres que bien podrían haber sido Charles Bukowski en cierta época de su vida.




En Atomic Buddha ya apareció anteriormente un documental de Dunne sobre otra tribu urbana: American Juggalo. Está claro que a este hombre le mola la demacre.

15/10/2015

Moondog

 
Moondog en la 5ª Avenida de Nueva York, 1965
 
Louis Thomas Hardin (1916–1999), alias Moondog, se quedó ciego a los 16 años, pero eso no le impidió estudiar música, componer, inventar instrumentos y escribir poesía. Era conocido como "El Vikingo de la Sexta Avenida" ya que era habitual verle merodeando por esa calle de Nueva York -donde vivió durante una etapa considerable- regalando a los viandantes poesías y composiciones, vestido con ropajes que homenajeaban al dios Odín y confeccionaba él mismo. Todo un personaje de la cultura beatnik cuya vida ha inspirado recientemente la realización de un documental.


Su mayor legado es su música, que en mi relativa ignorancia, me atrevería a categorizar de "clásica contemporánea" con influencias jazzísticas. Es grandilocuente pero también entrañable, muy cinemática en el sentido de que perfectamente podría acompañar a escenas de una película o quizá un gran cuadro clásico. En sus discos utilizaba instrumentación, percusión, canción, poesía, grabaciones ambientales...

Aquí podéis ver su discografía y a continuación podéis escuchar uno de sus discos de 1969, titulado a su vez "Moondog".



Ver también: Moondog's Corner, fansite.

03/10/2015

El día que el payaso lloró


Jerry Lewis, el Jim Carrey de su época, se embarcó en el peliagudo proyecto de rodar una película sobre un payaso que intenta hacer reír a los niños judíos de los campos de concentración. Esto, bien hecho, con saber hacer, podría haber acabado en una buena película. La búsqueda de la esperanza en las situaciones más adversas, un personaje despreciable que se redime encontrando su verdadero cometido en la vida... Pero no fue el caso. De hecho la cosa empezó a tener tan mala pinta, empezó a apestar tanto a mierda, era una película tan inadecuada, oscura y perversa, que los productores hicieron el dale marcha atrás chica disco y se largaron a mitad del proyecto, dejando colgado a Lewis, que tuvo que acabar el proyecto por sus cojones y poniendo su propio dinero.

Y Jerry Lewis observó su trabajo y dijo algo más o menos así:


Y fue así que le entregó el metraje a la Biblioteca del Congreso de los EEUU y les dijo: "Conservadlo para la posteridad, pero jamás, jamás, jamás dejéis a nadie ver este horror". Bueno, para ser fieles a la realidad, se dice que hace un par de años declaró: "Agradezco tener el poder para contenerla y no permitir que nadie la vea nunca. Era mala, mala, mala. Pudo ser maravillosa, pero la fastidié". Así que la película pasó al universo de las obras malditas y secretas, a salvo de la vista de la humanidad.

A salvo al menos hasta dentro de 10 años, ya que el autor parece haberse ablandado y, de no querer que se publicara ni después de muerto, ha pasado a decidir que se revele dentro de una década.

En este documental de 1972 se puede ver parte del proceso de rodaje y el único metraje que se ha hecho público de esta película.

Pero todo lo cuenta mucho mejor el señor John Tones en "Verne", su blog en El Pais, en este artículo.

25/08/2015

Es sólo un viaje: Bill Hicks, Batman y el Rey Gesar

La vida es como un viaje en un parque de atracciones, y cuando decides subirte piensas que es real porque así de poderosas son nuestras mentes. La atracción va arriba y abajo, da vueltas y vueltas, tiene emociones y momentos relajantes, es muy brillante y colorida, es ruidosa y es divertida durante un tiempo. Muchas personas han estado subidas durante mucho tiempo, y empiezan a pensar: "Oye, ¿es esto real? ¿O es tan sólo una atracción?". Y otras personas han recordado, y se vuelven hacia nosotros y dicen: "No te preocupes, no tengas miedo, nunca, porque esto es sólo una atracción." Y... matamos a esas personas. "¡Cállenlo! He invertido mucho en esta “atracción”, ¡Cállenlo! Miren mi ceño de preocupación, miren mi gran cuenta en el banco y mi familia. Esto tiene que ser real." Es sólo una atracción. Pero siempre matamos a las buenas personas que tratan de decirnos eso, ¿se han dado cuenta? Y dejamos a los demonios sueltos... Pero no importa, porque es sólo una atracción. Y podemos cambiarla en el momento en que queramos. Es sólo una opción. Sin esfuerzos, sin trabajo, nada de ahorrar dinero. Una elección simple, ahora mismo, entre el miedo y el amor. Los ojos del miedo quieren que pongas cerrojos de seguridad en tu puerta, que compres armas, que te encierres. Los ojos del amor al contrario nos ven a todos como uno solo. He aquí lo que podemos hacer para cambiar el mundo, ahora mismo, para hacer una mejor atracción. Tomen todo ese dinero que gastamos en armas y defensas cada año y gástenlo en alimentación, ropa y educación para los pobres del mundo, lo cual podremos pagar varias veces, sin excluir a ningún ser humano, y podremos explorar el espacio, juntos, tanto interior como exterior, para siempre, en paz.

Con estas palabras cerraba Bill Hicks su último show cómico especial en 1992, "Revelations", en Londres.


Hicks fue uno de los grandes comediantes americanos, uno particularmente contracultural y atípico, con conciencia social. Mientras otros cómicos se hacían preguntas sobre los cacahuetes que te sirven en los aviones, Hicks insertaba entre sus chistes reflexiones sobre el lado positivo de las drogas, sobre el consumismo aborregado o el imposible asesinato de Kennedy. Se tomaba la comedia muy en serio, como un arte, una labor social y la llevaba al extremo de sus posibilidades. Se me abren las carnes de placer cada vez que le veo en este otro vídeo despotricando contra la insulsa industria de la música pop, gritando, lanzando sieg heils y literalmente introduciéndose el micro en la boca hasta ensordecer a los espectadores...



"Play from your fucking heart" se ha convertido para mí en un lema que intento aplicar en mi trabajo. El nivel de éxito que haya obtenido hasta ahora en ese intento ya es otra cuestión.

Desgraciadamente, Hicks murió de un cáncer de páncreas que se extendió al hígado, con tan sólo 32 años, después de haberse metido, fumado y bebido todo lo existente en la Tierra. Existe un documental muy recomendable sobre su vida titulado American: The Bill Hicks Story (subtitulado) si queréis saber más sobre este hombre y su obra.
Estas palabras, "La vida es como un viaje en un parque de atracciones..." cierran también el cómic The Deal (El Trato) de Gerardo Preciado y Daniel Bayliss. En este caso Batman es quien vive, el ser humano que atraviesa la existencia, el héroe por antonomasia de un cantar de gesta que dura ya muchos años y que lucha constantemente contra sus enemigos, en especial contra su némesis Joker. Hay implicados otros conceptos que nos llevan incluso a la filosofía budista, como la reencarnación. El Joker y Batman tendrían sus destinos entrelazados desde varias vidas atrás. En una vida anterior habrían sido marido y mujer y habrían hecho un trato: ella debía "romperle", empujarle hasta el límite, para sacar lo mejor de él. Sin las constantes fechorías del Joker, Batman no sería quién es. Joker putea a Batman porque le quiere. Están unidos. Son uno sólo. También en la escena final entre Batman y Joker, en la película El Caballero Oscuro (spoilers, obviamente) podemos escuchar un diálogo que plantea una idea similar.

El héroe no sería quien es sin su némesis, y los obstáculos que salva en su camino . El enfermo no sería quien es, no aprendería lo que ha aprendido si no fuera por su enfermedad. Los tibetanos saben que Gesar de Ling, dios-rey-guerrero protagonista del texto épico más largo de la historia (más de un millón de versos), no habría llegado a ser el que fue si no hubiera aprendido y evolucionado con la superación de cada uno de los obstáculos que le iba imponiendo en su periplo su malvado tío Trothung.

Todos somos personajes y esto es sólo una historia, un viaje.

28/12/2013

Bumfights, un vídeo prohibido

Advertencia: esto es el análisis de un producto audiovisual infame. Conforme lo vayas leyendo quizá vayas perdiendo cualquier respeto que puedas tenerme sólo con pensar que lo he visto de cabo a rabo, y que dedico mi tiempo y energías a analizarlo. Pero no puedo evitarlo. El tema me obsesiona y fascina, como me fascina lo marginal y lo criminal, como nos fascinan las historias sobre la mafia y asesinos en serie.

Procuraré no entrar demasiado en juicios de valor (aunque se me escape alguna que otra opinión) y limitarme a exponer los hechos. Por favor, no me odiéis por no condenar rotundamente Bumfights.


Cuando habla, Ryen McPherson tiene una medio sonrisa, una smirk, como si encontrara gracioso todo el asunto. Como si se hubiera salido con la suya.

La idea surgió en 1999, cuenta. Estaban en Naked City, un barrio bajo de Las Vegas, y vieron a dos sin-techo peleándose. Alrededor se había congregado cierto público y parecían estar pasándolo bien con el espectáculo. Aquello era material del que se podía sacar algo.

En 2002 Ryen y sus amigos, Zachary Bubeck, Daniel J. Tanner, y Michael Slyman, rondando los 15 años de edad, agotaron el crédito de sus tarjetas e invirtieron 50.000 dólares y tres años de su tiempo para crear "Bumfights: a cause for concern", bajo su propia productora: Indecline Films. Distribuyeron el DVD exclusivamente por internet, a través de su sitio web. Su esperanza era doblar lo invertido.

En tres semanas vendieron más de 300.000 copias, una media de un vídeo cada cuatro minutos, y ya eran millonarios.

Hoy en día los vídeos de Bumfights (hubo hasta tres secuelas, a manos de otros individuos que compraron los derechos) están prohibidos en países como Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda, y sólo se pueden adquirir por internet o de contrabando.

Pero, ¿qué se veía en ese metraje de 56 minutos que alimentó el morbo de miles de personas de todo el mundo (la mayoría, probablemente, universitarios de la hermandad pi-beta-kappa fumando hierba en pipas de agua en sus sofás), que hizo escandalizarse a agrupaciones defensoras de derechos humanos, llegó hasta los noticiarios de medios como la CNN y la Fox y abrió un debate sobre los límites de la industria del entretenimiento audiovisual?

Remontémonos a Jackass. Individuos jóvenes realizando stunts ("acrobacias" que sólo debería hacer un especialista) con resultados dolorosos y dañinos para la integridad física. Steve O colocándose una medusa en la cabeza y luego aliviando la picadura con su propia orina. Bam Margera gastando bromas a sus padres que en cualquier otro caso habrían hecho que le expulsaran de casa y le desheredaran. Johnny Knoxville con un montón de niños haciendo cola para darle una patada en los huevos, protegidos, eso sí, por un suspensorio. Bromas extremas. Golpes. Todo grabado con muy pocos medios, sin trucos. Real, de cerca.

Rascando un poco más, podemos incluso encontrar el origen de Jackass en los vídeos de skateboarding, rodados con cámaras no muy caras y objetivos de ojo de pez, a nivel de la calle, aderezadas en ocasiones con encuentros con variopintos personajes callejeros y con los inevitables y dolorosos golpes y caídas que son el precio a pagar por la grabación de un truco exitoso sobre la tabla.

Había que llevar el límite un poco más allá. De hecho, McPherson y sus amigos lo llevaron un poco más allá tan sutilmente, tan en la penumbra entre el entretenimiento y el delito, que hasta varios años después no se decidió someterles a juicio.

Había que llevar el límite un poco más allá y sacar pasta con ello.

Básicamente, el contenido de Bumfights se puede clasificar dentro de dos grandes categorías:

-Putadas a sin techo ("bums").
-Gente (en su mayoría adolescentes) zurrándose la badana ("fights").


Ser un adolescente blanco americano de clase media es muy duro. 
Por algún sitio tiene que escapar esa frustración.

La receta la completan contenidos inclasificables de todo tipo: pintadas, perros cojos, animales muertos, camionetas atropellando letrinas, un tipo disfrazado de Pedro Picapiedra remolcando un becerro muerto al grito de "Yabba Dabba Doo!" o una señorita de buen ver en bikini sobándose toda.



Señorita de buen ver. Que no falte de ná.


Igual que los skaters salían a cabalgar la calle y con sus cámaras mostraban rincones y personajes que nunca verá un burgués a salvo en su apartamento y en su barrio decente, con su vida bien a salvo dentro de los límites habituales, McPherson (director del proyecto) y sus compinches salieron a mostrar el lado más decadente de las calles de Estados Unidos, algo que algunos incluso consideraron una bendición, un sopapo en toda la cara de la conciencia social. Uno de los últimos planos del vídeo recorre la acera de una calle cualquiera, donde duermen, sobre cartones, bajo mantas, al aire libre, decenas y decenas de personas. No hablamos de un vagabundo durmiendo en un cajero. Hablamos de decenas de personas ocupando todo lo largo de una calle.

Hace unas semanas salí a pasear por la noche y me encontré con un amigo y su acompañante. Entre otras cosas hablamos de cómo, según mi opinión, la programación de las cadenas de televisión españolas había mejorado desde la irrupción en el panorama del Canal Cuatro y todo un nuevo género de realities documentales. Se me ocurrió mencionar el programa "Callejeros".

"Cuidao", intervino el acompañante de mi amigo, "Callejeros lo que te muestra es el lumpen".

Lumpen: del alemán "andrajoso", el estrato social más bajo, compuesto por individuos sin clase ni conciencia de clase que forman parte de la sociedad pero que no aportan nada a la misma, y se dedican a actividades al margen de lo legal.

"Si el equipo de Callejeros te encuentra de fiesta y te tiene que pagar el pollo de cristal para que te lo metas delante suya, te lo pagan".

He ahí el problema de Bumfights. Hasta la aparición del elemento dinero, Bumfights es un Jackass+callejeros+grabación de móvil de peleas de instituto. "A cause for concern", "Un motivo de preocupación", lo subtitularon en una hábil maniobra, dándole una cínica pátina de denuncia social. Muestran una realidad dura pero una parte del metraje está distorsionado por la intercesión del dinero. No se habrían metido en problemas si no hubieran decidido pagar (con dinero o alcohol) a vagabundos por hacer algunas de las stunts


Momento en que los productores ofrecen por primera vez dinero a Rufus a cambio de cometer burradas

Cagar en un papel en medio de la acera. Arrojarse desde una ventana a un seto. Arrojarse desde cierta altura a un contenedor de basura. Estrellarse de cabeza contra un cartel. Tirarse escaleras abajo sobre un carrito de la compra. Tatuarse la palabra "Bumfights" en la frente. Uno se extraña cuando ve a Rufus Hannah y Donnie Brenan (las principales estrellas del vídeo) absolutamente motivados y entusiasmados con sus roles, pero según declaraciones, los productores se dedicaban a emborracharles hasta que estaban dispuestos a hacer cualquier burrada por unos cuantos dólares, más alcohol, o una noche de hotel.

Pero la alienación de los vagabundos no acaba ahí. La sección probablemente más penosa de ver es la llamada "Bumhunter" donde un emulador de Steve Irwin caza vagabundos en lugar de cocodrilos. Uno pierde la fe en la humanidad cuando ve cómo alguien intenta hacer humor a costa de personas que no tienen nada, que se despiertan en mitad de la noche, en su saco de dormir, en un descampado, viendo cómo unos desconocidos con cámaras le amordazan y le atan de pies y manos para marcarle con un rotulador y hacer comentarios sobre el fabuloso espécimen que acaban de cazar y al que se disponen a devolver a su hábitat.



Un producto audiovisual con tanto éxito, que cientos de miles de personas habían comprado y visto, con semejante contenido, no podía pasar inadvertido. Desató lo que Leslie Wilkins, en su libro "Desviación social: Política social, acción e investigación", denomina (aquí me estoy arriesgando un poco con la traducción) "espiral de magnificación de la desviación". Es un fenómeno que una vez definido resulta familiar: los medios de comunicación se hacen eco de un acto criminal o considerado como aberración por la sociedad. El interés despertado hace que se informen de más casos que de otro modo hubieran sido ignorados, pero que se presentan como la confirmación de un patrón. Casos puntuales se convierten en un problema común. El público exige ser alimentado con más noticias sobre el problema, y esta exposición en los medios puede acabar idealizándolo o mostrándolo como común, lo cual desemboca en casos de imitación. Los políticos aseguran que tomarán medidas y aprobarán nuevas leyes para luchar contra el problema, y así la espiral va creciendo y creciendo hacia un "pánico moral inducido por los medios", como lo denomina el sociólogo Stanley Cohen.

La "desviación" fueron los 311 Boyz. Es decir, Bumfights fue un producto horrible, pero los 311 Boyz fueron el caso más flagrante de imitadores. Grupo de adolescentes blancos de clase media-alta de Las Vegas, etiquetados en un principio como "banda juvenil", salían en busca de pelea o las provocaban entre individuos con la intención de grabarlas en vídeo y hacer negocio con ello. Saltaron a los titulares cuando persiguieron a un grupo de chicos que escapaban en furgoneta de un altercado con ellos en una fiesta. Entre otras lesiones causadas, una piedra dejó ciego de un ojo a uno de los asaltados. Los medios aprovecharon para cebarse en el mito del adolescente violento y en la idea del surgimiento de bandas de jóvenes que deambulaban atacando a lugareños. Los 311 Boyz no fueron el único caso. En los medios comenzaron a surgir noticias sobre todo de jóvenes que agredían a gente sin hogar, admitiendo algunos de ellos haberse inspirado en BumfightsTampoco faltaron los que se sumaron a este nuevo género audiovisual viendo las posibles ganancias. Comenzaron a aparecer imitadores de la serie con títulos que contenían las palabras "bum" o "fights".

Aspectos como estos se tratan en el documental Bumfights - A video too far. En él se da una oportunidad a McPherson para defenderse, el cual mantiene que cuando los vagabundos protagonistas hacían cosas por dinero, se trataba de un intercambio consentido entre adultos, y que a veces incluso se les ve entusiasmados por su participación (difícil no estar entusiasmado cuando te han puesto hasta arriba de cerveza y te han tirado colina abajo con un monopatín).
Rufus diciendo a cámara "I love it!" después de que lo tiren terraplén abajo,
ebrio de adrenalina y de otras cosas

En la entrevista When bums stop fighting, McPherson se queja de que la gente juzga el vídeo sin haberlo visto. Declara: "Si lo has visto te darás cuenta de que la mayor parte de la violencia tiene lugar entre adolescentes y no entre vagabundos. Este es el hecho que he intentado mantener  desde el primer día a través de este mundo de "juzgue a un libro por su portada". Hay quizá tres incidentes en los que personas sin hogar se ven implicadas en violencia y esos incidentes son tan espontáneos e inesperados como las peleas de instituto. El metraje sobre vagabundos consiste principalmente en Rufus the Stunt Bum y Bling Bling the Crackhead, entre otros personajes únicos, simplemente haciendo lo que suelen hacer".


Bling Bling después de fumar crack para la cámara


"Lo que suelen hacer" por lo visto incluye estrellarse de cabeza contra un container, prenderse fuego al pelo o beber de una botella donde previamente ciertos jóvenes "cineastas" han meado.

Algunos amigos de afectados por el rodaje consiguieron animarles a presentar una demanda. El equipo finalmente fue llevado a juicio acusado de conspiración para promover peleas con incentivo económico. Fueron sentenciados con servicios a la comunidad, a los que no asistieron, por lo cual acabaron pasando seis meses en la cárcel.

Menos peliagudo legalmente hablando fue el siguiente vídeo que produjo el equipo Indecline: Indecline Vol 1 - It's worse than you think (tan poco peliagudo que YouTube se permite albergarlo. Intenta subir un extracto de Bumfights, a ver lo que dura). Sin embargo sigue siendo un visionado espeluznante, un viaje por lo más bajo de la sociedad americana, centrado en gente de la calle con problemas físicos y mentales, graffiti y una vez más, peleas a puño desnudo.

McPherson está ahora centrado en realizar trabajos audiovisuales, como videoclips. En su web puede comprobarse que perdura su interés por lo grotesco y decadente, lo incómodo de mirar. Me pregunto cómo será su vida. Me lo imagino intentando conseguir trabajo sin ser conocido como "el tío que hizo Bumfights", sabiendo que cambió el mundo, haciéndolo un poco peor.

07/05/2011

Documental: Scratch

Scratch es un documental del 2001 sobre la historia de los DJ y el turntablismo. Vamos a ver cómo empezó, cuáles fueron los primeros scratches que sonaron, cuáles son las grandes figuras, hasta qué límites lo han llevado algunos, qué experimentos han hecho con el vinilo y vamos a ver batallas de DJs.


Cabe señalar que el documental no está doblado con el clásico doblaje neutro típico de documental, sino con voces tan personalizadas como las de una película cualquiera, lo que hace que a veces los diálogos suenen un tanto ridículos y parezca que los participantes van un tanto emporrados cuando hablan.

Está subido entero a YouTube y dividido en 10 partes.





Parte 2 3 4 5 6 7 8 9 10

04/09/2008

Campamento Tourette

Los siguientes videos son partes de un documental sobre un campamento donde se reúnen chicos y chicas con síndrome de Tourette, un desorden neurológico por el que la persona tiene una serie de tics incontrolables, la mayoría de ellos consistentes en exclamar expresiones ofensivas y malsonantes. En este campamento pueden encontrarse y conocer a otros como ellos, pasar un tiempo realizando diversas actividades sin miedo a ser juzgados u ofender a nadie, sin la obsesión del autocontrol.

Está en inglés sin subtítulos, pero al menos resulta bastante curioso ver a los distintos protagonistas, sus preocupaciones y desórdenes. Mi parte favorita es cuando van todos juntos por primera vez camino del campamento, recién salidos del autobús, tirando de sus maletas, cada uno exclamando palabrotas y haciendo ruidos. "Nigger!", "Shit!", "Fuck!", "Aaaagh!".



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