4 de febrero de 2007

La Palabra de Seguridad

Las personas que mantienen una relación de sumisión o sadomasoquista establecen entre ellas una "palabra de seguridad" que el que adopta el papel de "sumiso" o "esclavo" puede decir para indicar que lo que está sucediendo no le está gustando y quiere detener de inmediato la sesión, ya sea porque ha superado su umbral del dolor, porque su amo le va a hacer algo totalmente inadmisible para él, porque se siente demasiado confundido sentimentalmente o porque necesita ir al baño.

También se hace necesaria dado que, en este tipo de juegos de rol, el sumiso habitualmente se queja o suplica a su amo que se detenga, todo como parte de la representación de su papel en una fantasía.

Una vez el sumiso enuncie esa palabra, el amo debe detenerse inmediatamente, por muy atado
y encadenado que le tenga, pues las relaciones bdsm (bondage/sumisión/sado/masoquismo) están basadas siempre en un mutuo respeto y en un acuerdo consciente entre adultos que conocen sus límites y saben distinguir entre realidad y fantasía.

La palabra de seguridad debe ser fácil de pronunciar y entender, breve y sonora, de modo que el esclavo pueda pronunciarla claramente ya esté amordazado, atado, bocabajo, con la garganta maltratada, etc. Por ello se desaconsejan las palabras que incluyan la vocal "i".

La palabra de seguridad es rechazada por las comundiades bdsm más heterodoxas (la llamada "Old Guard", la Vieja Guardia) ya que la consideran una limitación a lo que para ellos es un modo de vida que debe consistir en una entrega total a tu amo basada en la confianza, y no en un juego caprichoso en el que el sumiso puede decidir cuándo parar y cuándo seguir.

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