13 de enero de 2007

Karma

Últimamente le doy bastantes vueltas al concepto, y he logrado orgulloso la proeza de introducir en el vocabulario común de mis amigos más cercanos términos como "mal karma" y "buen karma".

Pero, ¿qué es en realidad el karma? ¿No me estaré equivocando cuando digo cosas como "Tio, no pintes en la puerta de los juzgados, eso es mal karma"? ¿Acaso hay karma bueno y malo? ¿No estaré perdiendo el norte, navegando en la ignorancia tan cool del new age?

Acudamos a una eminencia: el lama Sogyal Rimpoché, y su "Libro tibetano de la vida y la muerte", ambos responsables en gran parte de la difusión del budismo en el occidente actual.

"En términos sencillos, ¿Qué significa el karma? Significa que todo lo que hacemos, con el cuerpo, el habla o la mente, tiene su resultado correspondiente. Toda acción, aun la más insignificante, está preñada de consecuencias. Dicen los maestros que incluso un poco de veneno puede causar la muerte, y que incluso una semilla minúscula puede convertirse en un árbol enorme. [...]

Aunque quizá las consecuencias de nuestras acciones no hayan madurado aún, lo harán inevitablemente cuando se den las condiciones adecuadas. Por lo general, tendemos a olvidarnos de lo que hacemos, y las consecuencias no nos dan alcance hasta mucho después, cuando ya no somos capaces de relacionarlas con sus causas. [...]

Los resultados de nuestras acciones suelen presentarse tarde, incluso en vidas futuras; no podemos atribuirles una causa, porque cualquier acontecimiento puede ser una combinación complejísima de muchos karmas que han madurado juntos. Así, tendemos a suponer que las cosas nos ocurren "por casualidad", y cuanto todo va bien lo achacamos a la "buena suerte". [...]

Dijo Buda: "Lo que eres es lo que has sido, lo que serás es lo que haces ahora".[...]

El karma, pues, no es fatalismo ni predestinación. Karma es nuestra capacidad de crear y cambiar. Es creativo, porque podemos determinar cómo y por qué actuamos. Podemos cambiar. El futuro está en nuestras manos y en manos de nuestro corazón. [...]

Cualquier cosa que nos esté ocurriendo ahora es reflejo de nuestro karma pasado. Si sabemos eso, si lo sabemos realmente, cuando nos acosan el sufrimiento y las dificultades no los consideramos un fracaso o un desastre especial, ni concebimos en modo alguno el sufrimiento como un castigo. Tampoco nos acusamos ni nos dejamos llevar por el odio hacia nosotros mismos. [...]

¿Es realmente tan difícil ver el karma en funcionamiento? ¿acaso no nos basta contemplar nuestra propia vida para ver claramente las consecuencias de algunos de nuestros actos? Cuando perjudicamos o herimos a alquien, ¿no se volvió nuestra acción contra nosotros? ¿No nos quedó un recuerdo amargo y negro, y las sombras del autodesprecio? Ese recuerdo y esas sombras son karma. [...] Cada vez que actuamos de un modo negativo, la consecuencia es dolor y sufrimiento; cada vez que actuamos de un modo positivo, tarde o temprano el resultado es felicidad."

Todo esto que habéis leído tan sólo es una cita, injustamente breve y parcial de un gran libro, publicado por Ediciones Urano.

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