27/11/2015

Futuro distópico

Snow Crash es la única obra cyberpunk que he visto que realmente entienda que nuestro futuro distópico no va a ser un blog de estética estilosamente siniestra, oscuridad y lluvia veinte horas al día.

Nuestro futuro distópico estará jodido por abogados y será completamente ridículo y será multi-centros comerciales de costa a costa y memes de los minion y pollas antropomórficas y anuncios que no te podrás saltar y comedia trillada y cuentas comerciales de Twitter haciendo referencias a memes de hace cinco años y malware descarado.

Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina a aquel conocido del instituto que nunca superó su obsesión con 4chan. Para siempre.


¿Un poco perdido con las referencias?

"Snow Crash" es una novela futurista de Neal Stephenson, autor de una de las cosas más grandes y maravillosas que se han impreso jamás sobre papel: "Criptonomicón", y su precuela "Ciclo Barroco".

El texto, al menos la última parte, es una versión de uno de los devastadores diálogos finales de la novela "1984" de George Orwell:

"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota estampándose contra un rostro humano. Para siempre". 

Y 4chan, si estás en este blog probablemente ya sabes lo que es. Si no, haz click en ese link bajo tu propia cuenta y riesgo. Pueden suceder dos cosas (quizá ambas): que no entiendas cómo funciona nada o que salgas horrorizado como después de ver follar a tus padres por accidente.

24/11/2015

La Escuela St. Bride’s: lesbianismo, disciplina y programación de aventuras textuales

En Canino, un magazine online de temática cultural variada, recientemente inaugurado, Yago García cuenta la curiosa historia de St. Bride's, una escuela para señoritas en la que se acabó dando un extraño encuentro entre masoquismo, nostalgia victoriana, lesbianismo y la programación de uno de los primeros géneros de videojuegos: las aventuras textuales, aquellas en las que toda la interacción posible debía ser introducida a mano mediante comandos textuales. Coger llave. Usar llave con cerradura. Etc.


21/11/2015

I am become death, the destroyer of worlds

Supimos que el mundo no sería el mismo. Unos cuantos rieron, unos cuantos lloraron, muchos estuvieron en silencio. Recordé la línea de la escritura hindú, el Bhagavad-Gita. Vishnu está tratando de persuadir al Príncipe para que haga su deber y para impresionarlo toma su forma de múltiples brazos y dice, “Ahora me he convertido en Muerte, destructor de mundos.” Supongo que todos pensamos eso, de una u otra forma.
Robert Oppenheimer hizo esta declaración refiriéndose a lo que sintió al estar presente en la primera detonación de una bomba nuclear, el 16 de Julio de 1945, en la Prueba Trinity, en Nuevo México. Oppenheimer fue un físico con un papel fundamental en el Proyecto Manhattan para desarrollar las primeras armas nucleares de la historia, y es considerado uno de los padres de la bomba atómica. Estas palabras expresan su súbita toma de consciencia de lo que había hecho y lo que implicaba. De las consecuencias de sus actos. A partir de aquel preciso momento, la historia del mundo iba a cambiar para siempre. Si os fijáis, todavía puede verse en su mirada el gran peso que carga desde entonces.

Este texto se meta-cita también en cierta escena de la película Ex Machina, en un diálogo entre los dos protagonistas implicados en las pruebas para encontrar la primera inteligencia artificial auténtica. Por el momento todo está en calma, pero son conscientes de lo que está por venir como consecuencia de sus actos.

-La hemos liao parda.
-Sí, pero, por otra parte, ¡robopilinguis!
-Eso sí.

19/11/2015

El Incidente de la Sangre Corrupta

Escenario de World of Warcraft atestado de víctimas de la Sangre Corrupta. Agencia: Reuters.

En Septiembre de 2008 una de las grandes plagas de la historia de los videojuegos azotó el mundo virtual de World of Warcraft. No, no estoy hablando del anti-feminismo y el trolleo a personalidades femeninas del mundillo.

Por un error de programación, un efecto de drenaje de vida que transmitía Hakkar, The Soulflayer (el Despellejaalmas) a los jugadores que intentaban matarle, llamado "Sangre Corrupta", acabó transmitiéndose de personaje en personaje sólo con la mera proximidad, extendiéndose por todo el juego. Los jugadores de niveles más altos perdían gran cantidad de vida mientras que los de menos nivel morían rápidamente. Este efecto provocado a los que intentaban matar al jefe final de zona, Hakkar, estaba pensado para durar sólo un tiempo y no contagiarse más allá de su territorio, Zul'Gurub, pero la cosa se fue de madre.

Las antiguas crónicas narran ciudades alfombradas de cadáveres.

Todo tipo de fenómenos interesantes se dieron: gente que transmitía la enfermedad por pura malicia, zonas puestas en cuarentena, migraciones masivas de las ciudades a zonas del campo, personajes que guiaban a otros en las evacuaciones, personajes sanadores ofreciendo sus servicios... Lo más interesante aquí es que surgió de forma totalmente espontánea un grave problema que no estaba previsto inicialmente por los desarrolladores.

Unos cuantos reseteos y parches después, Blizzard puso fin a "la plaga que azotó Ironforge".

Bonus: artículo en WoWWikia en inglés

Tema del artículo sugerido por un comentarista anónimo. ¡Gracias!

10/11/2015

Efecto Mandela: pterodáctilos del oeste, los osos Berenstain y universos paralelos

Hay fenómenos que son endógenos de Internet y no existieron hasta su llegada. Los trolls, los photoshopeos con la cara de Pepe Viyuela, los memes de Julio Iglesias... Uno de esos fenómenos curiosos es la posibilidad de que montones de personas se pongan en contacto y se den cuenta de que recuerdan ciertos elementos del pasado de una forma diferente a la oficial que consta en los registros. De repente cientos de personas pueden decir: "¡Es verdad! ¡Yo lo recuerdo igual! ¡Creía que era el único y me estaba volviendo loco!".

El término Efecto Mandela fue acuñado por la escritora e investivadora paranormalinvestigadora paranormal Fiona Broome, junto a uno de organizadores de la Dragon Con de Atlanta en torno a 2006. Al comentar que ella tenía recuerdos vívidos de cómo el ex-presidente de Sudáfrica Nelson Mandela en realidad había muerto en los 80 durante su estancia en la cárcel (recordemos que murió recientemente, en 2013), se dio cuenta de que no era la única. Hablando con otras personas comprobó que era un recuerdo alternativo bastante extendido y que algunos incluso recordaban los disturbios que siguieron a su muerte y hasta el discurso de su viuda en el funeral.

Cuando abrió su blog The Mandela Effect y trató este tema, se volvió un fenómeno de masas. Montones de personas coincidían en poseer recuerdos alterados o alternativos, no sólo respecto a Mandela sino a una gran variedad de elementos que parecían haber cambiado con el tiempo sin haber dejado huella, como si alguien hubiera reprogramado la realidad o la historia hubiera cambiado retroactivamente. El blog de Broome recoge un compendio de "efectos mandela" que se dan y debaten más habitualmente, tales como situaciones de lugares geográficos que parecen haber cambiado con el tiempo (Japón, Nueva Zelanda, Sri Lanka...), escenas o finales alternativos (una Gran Calabaza que realmente llega a aparecer en una versión de "It's the great pumpkin, Charlie Brown", un clásico de la TV en EEUU, poco conocido en España), fechas de eventos históricos que no parecen cuadrar, un retrato de Enrique VIII sujetando un muslo de pavo (probablemente confundido con este) que muchos recuerdan pero parece no existir, el icónico que hizo frente a los tanques de las protestas estudiantiles de Tiananmén siendo aplastado por el vehículo...


En su blog, Broome, tomando prestadas algunas nociones de la física cuántica, propone la hipótesis de que los múltiples universos paralelos se están ramificando cada vez más, entrando en conflicto, tocándose y cruzándose en algunos puntos, yendo a parar a un universo personas o elementos de otro paralelo. Algunos que se han puesto a elaborar teorías en lugares como el subreddit The Mandela Effect llegan hasta a afirmar que algunos universos se colapsan y elementos de esos universos van a parar a otros. Así que quizá tú, lector o lectora, has sido desplazado a este universo desde otro universo de origen que, siento decírtelo, se ha desmoronado por algún motivo y en el que, además, Mandela lleva muerto 30 años y nunca liberó a Sudáfrica del apartheid.

El "efecto Mandela" bien podría haberse llamado "efecto Berenstain", ya que la de los Osos Berenstain es uno de estos "errores en Matrix" que ha conseguido que un mayor número de personas se lleve las manos a la cabeza, miren a su alrededor estupefactas y pregunten: "Un momento, ¿qué está pasando aquí?".

De pequeño me tragué unas cuantas veces esta intro

El revuelo lo levantó el bloguero llamado Reece en su artículo The Berenstein Bears: We Are Living in Our Own Parallel Universe. Los Osos Berenstain no son tan populares en España como podrían serlo los libros de Teo, por ejemplo, pero para toda una generación de americanos parecen haber sido una parte importante de su educación y muchos crecieron leyendo sus libros cientos de veces y viendo la serie que se empezó a emitir en 1985. Cuando una de sus co-autoras, Jan Berenstain, murió en 2012, Reece vio la noticia y pensó que habían cometido la falta de respeto de escribir mal su apellido. Los osos siempre se habían llamado Berenstein, podía estar seguro. Pero cuando fue a comprobarlo en Internet, se dio cuenta de que siempre se habían llamado "Berenstain" y todo el mundo lo había escrito siempre así. Todo el mundo excepto las cantidades ingentes de personas que, tras leer este artículo, corrieron a comprobar las portadas de los libros de su niñez para observar entre escalofríos aquella letra que suponía una pequeña y gran diferencia entre la cordura y la demencia. Actualmente es fácil encontrar vídeos sobre el tema y debates en los que la gente del "Universo E" jura y perjura que recuerda perfectamente que se llamaban "Berenstein".

Un vídeo realizado por alguien muy afectado y preocupado por este fenómeno

En su artículo, Reece propone una explicación científica que no entiendo en absoluto, no por loca, sino por que carezco de los conocimientos necesarios. Pero lo que me parece más interesante es que el primer comentario que encontramos sea del que dice ser el hijo del matrimonio Berenstain:
"Berenstain", según la tradición familiar, fue el intento de un oficial de inmigración anónimo, en algún momento a finales del siglo XIX, por reproducir fonéticamente una versión del apellido tradicional judío "Bernstein" tal y como lo pronunciaron con un fuerte acento mis tatarabuelos cuando llegaron a América desde Ucrania. [...] Al estar documentado así originalmente siempre fue escrito así en nuestra familia y ha sido mal leído y mal pronunciado por casi todo el mundo. Siempre han sido "Los Osos BerenstAin". Su teoría de una realidad paralela es muy ingeniosa pero, por desgracia, aplicando la navaja de Ockham, llegamos a la explicación de que la mayoría de la gente simplemente leyó mal el nombre.

Mike Berenstain (Hijo de Stan y Jan)
Otra cosa que parece haber desaparecido de la faz de la tierra aunque muchos aseguren haberla visto, es la famosa "Tombstone Thunderbird photo", una fotografía antigua en la que unos habitantes del oeste americano sujetan el cadáver de una especie de pterodáctilo. Llegué a conocer este "efecto Mandela" gracias a un hilo en Reddit, en el que alguien contaba la siguiente historia: su amiga y su novio van a una librería en su primera cita. Encuentran un libro sobre historias sobrenaturales en América, que incluye una foto de unos hombres sujetando el cadáver de un pterodáctilo. Comentan la extraña historia, el hecho de que hayan podido sobrevivir estos dinosaurios desde el Cretácico hasta el siglo XIX. Compran el libro y esa foto se convierte en su parte favorita. Se casan.  Años más tarde revisan el libro, por los viejos tiempos, y la fotografía ya no existe.

La imagen parece ser lo suficientemente poderosa para que muchos que oyen hablar de ella la visualicen y crean recordar haberla visto. A saber: unos vaqueros del 1800 y pico sujetando el cadáver de un enorme pájaro que hoy identificaríamos como un pterodáctilo. En algunas versiones el pájaro está clavado a la pared de un granero, en otras está colgado bocabajo...

Quizá haya influido el hecho de que en ocasiones la prensa se ha hecho eco de esta leyenda. En un artículo en el número de mayo de 1963 de la revista Saga, el escritor Jack Pearl hizo una crónica sobre el llamado "Tombstone Thunderbird", en la que una enorme ave reptiliana habría sido avistada, perseguida y derribada en algún momento entre 1886 y 1890. Las crónicas de avistamientos de estas aves terribles parecen remontarse a la época de la ocupación española en norteamérica, y Pearl recogía a su vez testimonios de este tipo que se seguían dando en aquellos años 60. Llegó incluso a afirmar que el Tombstone Epitaph había publicado en 1986 la foto de un enorme pájaro clavado a una pared ante el cual se alineaban sus cazadores. El Epitaph afirmó que esa foto nunca existió pero, ante las numerosas inquisiciones, acabaron realizando una revisión de sus archivos que no dio ningún fruto.

En el número de septiembre de ese mismo año, en la revista Fate, H.M Cranmer afirmó que no sólo la historia era cierta sino que había sido publicada en varios periódicos por toda América. El investigador Ivan T. Sanderson afirmó que había tenido en su poder una fotocopia de aquella foto pero se la había pasado a unos compañeros que parecían haberla perdido. W. Ritchie Benedict afirmó en varios artículos de Pursuit, la revista de la Sociedad para la Investigación de lo Inexplicado, recordar al propio Sanderson mostrando la foto en el programa de televisión canadiense "The Pierre Benton Show", no apareciendo ninguna copia de esa emisión.

Esta foto que muchos recuerdan y parece haberse esfumado de la existencia, como si fuera un error de coherencia en la realidad que alguien se encargó de borrar, ha sido buscada de forma obsesiva por multitud de investigadores y aficionados.

Pero, por supuesto, si hay un misterio o fenómeno sobrenatural, en Internet existen pruebas convincentes de ello. Y cuando digo "existen" quiero decir que, si hace falta, se inventan. Así, nos encontramos con las siguientes versiones de esta fotografía perdida:

¿Es esta? No, es una recreación del artista Chris Smith

¿Real? Nnnnore. Creación para un sitio viral relacionado con la serie de televisión FreakyLinks
desarrollada por los creadores de "The Blair Witch Project"

¿Real? Pues parece que más bien es un posado con un atrezzo 
que pertenece a Fox TV/Universal Studio:


¿Real? Ojalá. Montaje a partir de una imagen de stock:


¿La famosa fotocopia perdida de Ivan T. Sanderson? No, manipulación de una foto original 
de la ejecución del forajido John Sontag (1983)

Convenzámonos, amigos. No hay magia en el mundo. A cada testimonio paranormal le seguirá una demostración de su fakeidad. Ya no quedan misterios. Sólo Iker Jiménez sigue en pie, resistente al invasor, ahora y siempre, creyendo en ellos. Como dice aquella canción de Triángulo de Amor Bizarro: "La magia en ti ya está muerta".

Fuentes:
The Mandela Effect: More Proof of Parallel Universes? en Stranger Dimensions
The "Mandela Effect" en Skeptic
The Mandela Effect en Know Your Meme
Did You Know There’s A Term For When You’re Totally Positive Something Happened Even Though It Didn’t? en Buzzfeed
The Berenst(E)ain Bears Conspiracy Theory That Has Convinced the Internet There Are Parallel Universes en Vice
The Berenstain Bears en Reddit
My friend buys a book showing a dead pterodactyl... en Reddit
19th Century Pterodactyls en Dinosaur Home
Legendary Thunderbird Photo en el foro Tresaurenet
That Thunderbird Photo Frontiers of Zoology
The Mysterious Thunderbird Photo en Unexplained America, citado en el artículo anterior
En busca de la foto perdida del thunderbird en Marcianitos Verdes

31/10/2015

Florida Man, el peor superhéroe de la historia


Decía la canción de Astrud que "Hay un hombre que lo hace todo en España, se inventa los debates que hacen en Antena 3, es cajero de Ikea y es teniente coronel". Pues se podría decir que hay un proverbial hombre en Florida que lo hace todo: lo mismo se lía a hostias con el DJ de un karaoke bar que te intenta vender el mismo coche que previamente te ha robado.

Algo parece haber en el estado de Florida (quizá esa aparencia de "pito de América") que la convierte en un campo de cultivo para hombres de clase baja, desposeídos y acabados, a menudo ebrios, que deambulan por sus calles buscando todo tipo de problemas. Tanto es así que existe todo un subreddit dedicado a este fenómeno, recopilando noticias de sucesos que a golpe de vista se dirían perpetrados siempre por un mismo personaje catastrófico.

Tanto es así, además, que Sean Dunne realizó un documental sobre esta especie de hombres, filósofos inspirados por la lata de cerveza que sujetan en una mano, hombres de puños prontos a la camorra, hombres que bien podrían haber sido Charles Bukowski en cierta época de su vida.




En Atomic Buddha ya apareció anteriormente un documental de Dunne sobre otra tribu urbana: American Juggalo. Está claro que a este hombre le mola la demacre.

29/10/2015

La Ley de Muphry

 

"Amigo, deberías cuidar más tu hortografía. Tu manera de escribir es tu imagen y tu presentación ante el mundo y, sobre todo, en Internet. Y la imagen que estás dando es la de un miserable inculto. Antes de hablar tanto, aprende a escribir".

Pulsas el botón "Enviar" y te reclinas hacia atrás en tu silla, satisfecho. Le acabas de dar a ese paleto una lección, azotándole con el látigo de tu superior intelecto.

Segundos después te recorre un sudor frío: te acabas de dar cuenta de que "ortografía" se escribe sin hache.

Este fenómeno tiene nombre, y se llama Ley de Muphry. Exacto, como la famosa Ley de Murphy (si algo puede salir mal, sale mal), pero con esa letra ligera e intencionadamente desplazada.

Fue enunciada por John Bangsund, estableciendo:
a) Si escribes algo criticando una edición o corrección, habrá una falta de algún tipo en lo que has escrito.
b) Si un autor te agradece en su libro por tu edición y revisión, habrá errores en el libro.
c) Cuanto mayor sea el sentimiento puesto en a) y b), más grave será la falta.
d) Cualquier libro dedicado a la edición o el estilo, tendrá una inconsistencia interna.

Artículo en inglés

Relacionado: Leyes epónimas

27/10/2015

La historia negra: el perfil del asesino múltiple

James Eagan Holmes asesinó a tiros a 12 personas  en un cine de Colorado, en 2012

Si te interesan las historias de crímenes, asesinos y matanzas de todas las épocas, La Historia Negra, sección de La Noche de Cope, es tu programa. Duración justa, riguroso y bien narrado.

En este episodio se hacen eco de un estudio del doctor Michael Stone, de la Universidad de Columbia, sobre una muestra de 235 casos de asesinos múltiples estadounidenses, asesinos en serie, asesinos de masas y "spree killers", explicando las diferencias entre unos y otros (básicamente, el asesino en serie tiene un periodo de espera y relax entre muerte y muerte), y analizando la curiosa conclusión a la que llega Stone: el perfil del asesino en serie medio es un hombre blanco, trabajador, no enfermo mentalmente pero resentido con su entorno.

Sé siempre tú mismo y todo irá bien


24/10/2015

Still Life (Betamale)


Fin de semana por la noche. Reunión de amigos. Les digo: "¿Queréis ver mierda rara?". "¡Oh, sí, por favor, enséñanos material del bueno!", dicen. Recientemente les había descubierto la existencia del artista Tonetta y éste ha pasado a ser parte de nuestra cultura tribal, así que las expectativas sobre lo que Oruga podía traerles estaban bastante altas.

Les puse Still Life (Betamale). Al minuto me estaban pidiendo que lo quitara. No lo aguantaron. Fue una lástima porque apenas habían visto lo realmente bueno del vídeo. Sólo llegaron a ver los teclados de ordenador llenos de mugre nauseabunda, las habitaciones atestadas de envases de comida y refrescos y poco más. No llegaron al gran canto al hikkikomirismo y las desviaciones sexuales del siglo XXI. ¿Se debió esto a que había presentes chicas, habitualmente (ojo, sólo habitualmente) más sensibles que nosotros? Los hombres quizá somos igualmente impresionables y asqueables, pero a menudo aguantamos por morbo la mirada que nos lanza la pantalla sin dar crédito a lo que estamos viendo, sea el reventón del grano de pus más grande del mundo o un accidente cerca de la Kaaba que produzca una riada de sangre instantánea (me niego a enlazar esos vídeos, vais a tener que investigar por vuestra cuenta).

Este videoclip del tema "Still Life" del artista Oneohtrix Point Never, creado por Jon Rafman, despertó algo de polémica. No sólo fue censurado en YouTube por contener escenas hentai explícitas, para luego ser acogido por políticas más flexibles en Vimeo, sino que provocó la protesta del dueño del tumblr Fmtownsmarty, en el cual recopila capturas de videojuegos japoneses retro. Este señor o señora se dio cuenta de que Rafman había utilizado su "trabajo" sin acreditar la fuente, así como el de muchos otros, no digamos "artistas", digamos simplemente "personas". Personas que sólo necesitan su ordenador, su consola (en el mejor de los casos) y un suministro de comida y bebidas suficiente para mantenerse vivos. Personas que viven su sexualidad enfundándose disfraces de animales (véase el fenómeno furry, el otherkin o la disforia de especie). Personas, hombres, que prefieren ser mujeres, pero no mujeres normales: mujeres del mundo manga, delicadas y tímidas, con máscaras de ojos enormes y amaneramientos gestados en una alucinación lynchiana.

Por suerte, el error fue corregido y desde entonces la descripción del vídeo incluye links a las fuentes de algunos de los materiales usados en el vídeo: r/shittybattlestations, Gurochan, Swampy T Fox, Kigurumiwa o Kiwikig Kigurumi.

Por lo visto fue Rafman el que decidió añadir el concepto "betamale" al título, un término bastante manoseado actualmente en internet para distinguir a los machos alfa (dominantes, seguros de sí mismos, sexualmente activos, líderes de la manada) de los machos beta, los que se mantienen al fondo de la escena social sin saber qué hacer con sus deseos y sentimientos, normalmente volcados en parafilias y mundos virtuales donde los seres humanos son símbolos (visuales, textuales, avatares, chats...) fáciles de encarar, y las mujeres son complacientes y nada intimidantes (actrices porno, personajes hentai, chicas de date simulators...).

Still Life es una mirada por microscopio a algunas cosas no muy tranquilizadoras que han florecido en esa gran placa de Petri que es internet, un experimento de libertad, anonimato, aislamiento y autopublicación. Gracias a internet descubrimos cosas que quizá preferiríamos no saber, como que hay gente cuyo fetiche es hundirse hasta el morro en arenas movedizas, descubrimos géneros dentro del hentai como el guro, o que prácticas como vestirse de chica manga y protegerse tras una máscara son de hecho habituales, por ejemplo, en YouTube.

Nadie tiene la autoridad para juzgar la sexualidad de los demás ni etiquetar lo que a algunos les de placer como "parafilia" o "desviación", pero la pregunta que se me presenta es: ¿dónde acaba la experimentación sexual y empieza el suicidio social?

Recuerda dos cosas, amigo: 1. Persigue tus sueños 2. Nunca estás solo

Jon Rafman's not-so-still life from digital betamale

Edito: Nuestro comentarista habitual ha sugerido ver el vídeo a pantalla completa, y tiene razón. Sólo la calidad y el tamaño de los vídeos que aloja Vimeo permite apreciar como se debe este hipnótico cúmulo de marginalidad, roña y gráficos asépticos y gélidamente retro.

15/10/2015

Moondog

 
Moondog en la 5ª Avenida de Nueva York, 1965
 
Louis Thomas Hardin (1916–1999), alias Moondog, se quedó ciego a los 16 años, pero eso no le impidió estudiar música, componer, inventar instrumentos y escribir poesía. Era conocido como "El Vikingo de la Sexta Avenida" ya que era habitual verle merodeando por esa calle de Nueva York -donde vivió durante una etapa considerable- regalando a los viandantes poesías y composiciones, vestido con ropajes que homenajeaban al dios Odín y confeccionaba él mismo. Todo un personaje de la cultura beatnik cuya vida ha inspirado recientemente la realización de un documental.


Su mayor legado es su música, que en mi relativa ignorancia, me atrevería a categorizar de "clásica contemporánea" con influencias jazzísticas. Es grandilocuente pero también entrañable, muy cinemática en el sentido de que perfectamente podría acompañar a escenas de una película o quizá un gran cuadro clásico. En sus discos utilizaba instrumentación, percusión, canción, poesía, grabaciones ambientales...

Aquí podéis ver su discografía y a continuación podéis escuchar uno de sus discos de 1969, titulado a su vez "Moondog".



Ver también: Moondog's Corner, fansite.

13/10/2015

Vaporwave


Nostalgia revisionista
En una realidad paralela hay cientos de DJs de los que no has oído hablar en tu vida y lo que está haciendo furor musicalmente es una aplicación práctica de aquella teoría que dice que lo retro siempre vuelve a poner de moda lo de 20 años atrás. Lo que sucede es que ya estamos en los 2010 y hace 20 años fueron los 90, no los 80 (siento romper tu burbuja). Así que cuando uno escucha vaporwave no sabe si está escuchando samples originarios de los 80 o de los 90, décadas que, vistas desde la atalaya de este nuevo milenio, ya no parecen tan separadas ni diferentes, y de hecho se tocan en muchos puntos. Uno puede ver perfectamente cómo se funde una década con otra en la intro de Salvados por la Campana, cuya emisión comenzó en la fronteriza fecha de 1989. Esa estética... ¿es ochentera? ¿Es noventera? No puede decirse.

El chop n screw (enlace a ejemplo) no era nada nuevo: trocear canciones ya existentes, ralentizarlas y remezclarlas para crear versiones más lentas, oscuras y ambientales, más chill. Bien. Pues por algún motivo montones de artistas parecieron tener a la vez la idea de aplicar esta técnica a sonidos de los 80. Una de las reglas del vaporwave es que los artistas usan pseudónimos totalmente desconocidos y anónimos, de modo que no sólo detrás de varios nombres podría estar el mismo productor haciendo música como churros, sino que detrás de alguno de esos apodos artísticos podría incluso estar refugiado un artista famoso, digamos Aphex Twin, digamos Skrillex, probando esto del vaporwave para liberarse un poco y echarse unas risas sin presión ninguna.

Porque hacer vaporwave debe ser divertido, digo yo. Debe ser divertido escarbar en la música más hortera de las décadas recientes, la más comercial y anodina, los éxitos pop, los jingles publicitarios, la "música de ascensor" y bandas sonoras de stock, reciclar todo eso para samplearla, trocearla, ralentizarla y distorsionarla hasta convertirla en una monstruosidad, una hipérbole ochentera, especie de alucinógeno sonoro. No recuerdo textualmente cómo lo definió un usuario de /mu/, el board musical de 4chan, en respuesta a alguien que decía no "pillar" este microgénero, pero lo justificaba con un argumento parecido a este: "Imagina que estás en una realidad virtual. Te rodean los edificios digitales de una megalópolis, las luces de neón y millones de anuncios, los coches del futuro vuelan por un cielo rosa-purpúreo y todo empieza a derretirse a cámara lenta".

Por si no te había quedado claro, los 80 están de moda. La generación que está ahora mismo en la cúspide de su madurez (los treintañeros) vivió esa década y están encantados de consumir cualquier producto  relacionado con ella: dibujos animados, series, películas, música, personajes populares, moda, diseño gráfico, colores, la textura del VHS y las casetes... Y así vemos tíos talluditos con camisetas de los Goonies, Joaquín Reyes hace celebrities de Grace Jones, Alaska y John McEnroe y triunfan productos como Kung Fury y Hotline Miami.

Pero la nostalgia distorsiona. La memoria no es inoxidable y adjudica una carga sentimental a los productos, la cultura y los momentos.

Esa es la base del vaporwave: distorsionar el pasado. Hiperbolizarlo. Llevar al extremo ese fenómeno del revisionismo de una época hasta convertirla en algo que en realidad no existió. Una hiperrealidad.

Aesthetics
Si hablamos de vaporwave hay que hablar de su parte estética, que es una parte casi tan importante como la sonora. Las portadas de los discos, el concepto del álbum, el nombre del artista, los títulos de los temas (muchas veces en caracteres japoneses, porque no hay nada más alienígena y futurista en este planeta que Japón) preparan la experiencia para el oyente.

De hecho la estética de este microgénero se ha convertido prácticamente en un meme. Es tan marcada que para todo aquel novato que quiera ponerle portada a su flamante incursión en el terreno, parece haberse vuelto obligatorio usar ciertos elementos en las portadas: sistemas operativos, equipos informáticos vintage, estatuas clásicas, bebidas de pijos, colores saturados... Cualquier cosa que pudiera hacer pensar a un diseñador de los 80: "Oh, yeah, esto es lo máximo. Es lo que se lleva".

Vale, pero ¿cómo cojones suena el vaporwave?
Podría deciros que el vaporwave es la música más anodina y aséptica de la historia, y podría compartir mi teoría de que es la respuesta inevitable a la música noise, ese intento de transmitir la mayor potencia y rabia posibles. Pero vamos a dejar de explicar cómo suena la música y a demostrar el movimiento andando. Estos son los albums vaporwave que he visto comentados y alabados más a menudo.
Floral Shoppe - Macintosh Plus
Posiblemente el disco del género más comentado y respetado actualmente. Macintosh Plus es un pseudónimo del productor Vektroid.

Blank Banshee - Blank Banshee 0

Com Truise - In decay

SAINT PEPSI - Hit Vibes

Chuck Person - Chuck Person's Ecco Jams Vol. 1

Este último es posiblemente uno de los gérmenes del género. Detrás del pseudónimo Chuck Person se esconde el artista Oneohtrix Point Never, bastante célebre en la escena electrónica actual.

Microgénero no tan micro
El vaporwave es llamado "microgénero" musical, porque es un género dentro de otro género (la electrónica... o no), porque se ha generado exclusivamente en internet, y porque fuera de la red no es demasiado conocido excepto para cierta población de hipsters (que quizá no lo son estéticamente pero sí actitudinalmente) obsesionados con estar al tanto de la última tendencia minoritaria, o freaks que tienen instalados el Audacity y el Fruity Loops y deciden que tienen que hacer un disco vaporwave con sonidos de, por ejemplo, la serie Seinfeld.

Es micro, pero lo justo para que algunos editen un breve documental sobre su historia (probablemente más acertado que este artículo que estáis leyendo), que el youtuber FrankJavcee haga un tutorial (chorreando ironía, como todo lo que hace) para aprender a producir vaporwave, o que Anthony Fantano, youtuber y crítico musical de referencia, para algunos tan influyente como Pitchfork, le dediquen un episodio de su podcast.


Es micro, pero ahí están "productoras" (las comillas son porque en el vaporwave ya no estoy seguro de que nada sea lo que dice ser) como Beer In The Rug, Dream Catalogue o Business Casual, apadrinando decenas y decenas de artistas y albums en Bandcamp.
Es un microgénero, pero en Dummymag le dedicaron todo un artículo extenso, detallado y reflexivo, que incluso va acompañado de un mix que incluye todas las canciones que son mencionadas en él. Me gustaría cerrar citando una parte interesante de ese artículo que trata el concepto de "aceleracionismo".
"El aceleracionismo es la noción de que la disolución de la civilización forjada por el capitalismo no puede y no debería ser combatida, sino que debe ser dirigida aun más rápido y más lejos hacia la demencia y la violencia anárquicamente fluida que es su conclusión última, bien porque sea liberadora, porque cause una revolución o porque la destrucción es la única respuesta lógica."
Es posible que no veáis nada de esto en esta música y sólo encontréis en este artículo música ochentera ralentizada y loopeada de una forma desquiciante que hace imposible seguir su ritmo. Yo sólo puedo deciros que a la hora de relajarse mientras miras el móvil, de vaciar la mente o de intentar conciliar el sueño, el vaporwave es el bálsamo ideal.

03/10/2015

El día que el payaso lloró


Jerry Lewis, el Jim Carrey de su época, se embarcó en el peliagudo proyecto de rodar una película sobre un payaso que intenta hacer reír a los niños judíos de los campos de concentración. Esto, bien hecho, con saber hacer, podría haber acabado en una buena película. La búsqueda de la esperanza en las situaciones más adversas, un personaje despreciable que se redime encontrando su verdadero cometido en la vida... Pero no fue el caso. De hecho la cosa empezó a tener tan mala pinta, empezó a apestar tanto a mierda, era una película tan inadecuada, oscura y perversa, que los productores hicieron el dale marcha atrás chica disco y se largaron a mitad del proyecto, dejando colgado a Lewis, que tuvo que acabar el proyecto por sus cojones y poniendo su propio dinero.

Y Jerry Lewis observó su trabajo y dijo algo más o menos así:


Y fue así que le entregó el metraje a la Biblioteca del Congreso de los EEUU y les dijo: "Conservadlo para la posteridad, pero jamás, jamás, jamás dejéis a nadie ver este horror". Bueno, para ser fieles a la realidad, se dice que hace un par de años declaró: "Agradezco tener el poder para contenerla y no permitir que nadie la vea nunca. Era mala, mala, mala. Pudo ser maravillosa, pero la fastidié". Así que la película pasó al universo de las obras malditas y secretas, a salvo de la vista de la humanidad.

A salvo al menos hasta dentro de 10 años, ya que el autor parece haberse ablandado y, de no querer que se publicara ni después de muerto, ha pasado a decidir que se revele dentro de una década.

En este documental de 1972 se puede ver parte del proceso de rodaje y el único metraje que se ha hecho público de esta película.

Pero todo lo cuenta mucho mejor el señor John Tones en "Verne", su blog en El Pais, en este artículo.

01/10/2015

Hiperrealidad

El protagonista de Synechdoche, New York, lleva a cabo un proyecto teatral
que es una réplica a escala 1:1 de su propia vida


En este mundo capitalista, post-moderno y tecnológico estamos creando continuamente realidades nuevas. Algunas de ellas se superponen al referente original o lo sustituyen incluso hasta que este es olvidado, mientras que otras son creadas desde cero y no tienen ninguna relación con nada previamente existente.

Espectadores que se han educado viendo porno pueden acabar con una noción ligeramente fantástica de lo que son las relaciones sexuales, en las cuales las mujeres serían unas guarras insaciables a las que les encanta el sabor del semen y que se les corran en la cara, donde habría que cambiar contínuamente de postura, adoptando a veces posturas poco prácticas en la realidad, donde todo sería limpio e inodoro, sin flujos, pelos o gases de por medio.

Disneyworld es eso: un mundo Disney, un mundo aparte, que no existe. Todo el complejo intenta mantener una gran ilusión de vuelta a la niñez o potenciación de la misma, donde los personajes animados son reales y no existen las emociones negativas. La verdad es que tras toda esa estructura hay una serie de cuartos, pasillos y túneles subterráneos que ocultan la banalidad y la fealdad.

Cuando uno paga por algo que lleve impreso el logo de Apple está pagando por un significado que percibe detrás de ese símbolo, a saber: diseño, tecnología puntera, infalibilidad, alternativa a lo mainstream (que sería Microsoft) y pertenencia a una élite que no obstante es al mismo tiempo una minoría (no por nada los macs son una posesión habitual de los hipsters que van a los Starbucks y cafés recoletos con wifi a escribir sus revolucionarias novelas o a actualizar sus blogs).

Nos estuvieron alimentando con imágenes de mujeres imposibles e impecables en las portadas de las revistas y los carteles de las películas, hasta que se difundió ampliamente el nivel al que se llegaba a usar Photoshop (o lo que sea) para ocultar cualquier imperfección (lunares, arrugas, manchas en la piel) o realzar lo que escasea (talla de pecho, color en los ojos, grosor de los labios, etc.).

Otro ejemplo de hiperrealidad podría ser la deformación de los sonidos de los 80 y 90 que es parte esencial de un microgénero musical de aparición reciente: el vaporwave. Pero ese tema quiero tratarlo en su propio artículo en un futuro próximo, porque ahí hay mucha tela que cortar.

Hiperrealidad, artículo en español
Hiperreality: artículo en inglés